| Una falta inexistente (ni siquiera hay contacto) dio la victoria a los Monster. |
Un partido vibrante, intenso de principio a fin, emocionante como pocos, posiblemente el mejor encuentro celebrado este año en el Polideportivo Marqués de Samaranch. Así fue el choque entre los dos mejores equipos del año a estas alturas de la temporada, SIH y Familia Monster. Ambos demostraron por qué están a la cabeza de la tabla, y aunque finalmente se llevaron el partido los Monster en el último suspiro de la prórroga, lo cierto es que pudo ganar cualquiera.
Es cierto y palmario, como se puede ver en la foto superior y en el vídeo, que la falta pitada en el último segundo de la prórroga a nuestro gran capitán Tino, y que propició el tiro libre que dio la victoria a los Monster, era inexistente. Esto, claro, no es culpa de los Monster sino del árbitro, que sin embargo, y salvo por ese detalle que decidió el partido en nuestra contra, estuvo bastante acertado durante todo el encuentro.
Cierto es, también, que en el cómputo total (sumando ida y vuelta), SIH ha demostrado este año estar por encima de su rival, un rival que tras este domingo tiene todas las papeletas para ganar de nuevo la liga, y al que felicitamos por su victoria como no podría ser de otra forma. Jugaron un gran partido, al alcance de pocos.
Si bien el resultado favoreció finalmente al contrario por 51-52, SIH volvió a mostrarse invencible en dos facetas esenciales: la afición y la barra del bar. La afición coreó todo el partido las siglas de SIH y no dejó nunca de confiar en el equipo pese a que tuvo que vérselas con desventajas de hasta 11 puntos, que fue capaz de remontar gracias a los ánimos recibidos desde la banda.
En la faceta etílica, algunos de los chicos de SIH supieron demostrar hasta bien entrada la noche por qué nos quieren tanto en La Parroquia, ese templo del buen beber y el mejor tapear.
Por último no podemos olvidar la que fue la jugada del partido y de la temporada; esa sublime canasta en pleno vuelo de Guille tras pase por la espalda de Uli en el marco de un contraataque fulgurante de los eclesiásticos.
Ya hay quien ha afeado a este humilde cronista que desde su sempiterno puesto en el banquillo no captara en vídeo este momento cumbre de la historia del baloncesto municipal para inmortalizarlo de forma que sea ejemplo inveterado para las generaciones venideras, reproche justo sin duda.
Sin embargo, no podemos olvidar que, pese a que vivimos en los tiempos de la dictadura de la imagen, existen acontecimientos de la máxima relevancia que, si bien no quedaron nunca reflejados en vídeo, han marcado hitos indelebles en la historia de la Humanidad, como el Big Bang, el Diluvio Universal o la llegada de Colón a las Indias, por poner ejemplos equiparables a la jugada que todos pudimos contemplar este domingo en el Polideportivo Marqués de Samaranch.
Enhorabuena a todos. ¡Viva SIH!
Es cierto y palmario, como se puede ver en la foto superior y en el vídeo, que la falta pitada en el último segundo de la prórroga a nuestro gran capitán Tino, y que propició el tiro libre que dio la victoria a los Monster, era inexistente. Esto, claro, no es culpa de los Monster sino del árbitro, que sin embargo, y salvo por ese detalle que decidió el partido en nuestra contra, estuvo bastante acertado durante todo el encuentro.
Cierto es, también, que en el cómputo total (sumando ida y vuelta), SIH ha demostrado este año estar por encima de su rival, un rival que tras este domingo tiene todas las papeletas para ganar de nuevo la liga, y al que felicitamos por su victoria como no podría ser de otra forma. Jugaron un gran partido, al alcance de pocos.
Si bien el resultado favoreció finalmente al contrario por 51-52, SIH volvió a mostrarse invencible en dos facetas esenciales: la afición y la barra del bar. La afición coreó todo el partido las siglas de SIH y no dejó nunca de confiar en el equipo pese a que tuvo que vérselas con desventajas de hasta 11 puntos, que fue capaz de remontar gracias a los ánimos recibidos desde la banda.
En la faceta etílica, algunos de los chicos de SIH supieron demostrar hasta bien entrada la noche por qué nos quieren tanto en La Parroquia, ese templo del buen beber y el mejor tapear.
Por último no podemos olvidar la que fue la jugada del partido y de la temporada; esa sublime canasta en pleno vuelo de Guille tras pase por la espalda de Uli en el marco de un contraataque fulgurante de los eclesiásticos.
Ya hay quien ha afeado a este humilde cronista que desde su sempiterno puesto en el banquillo no captara en vídeo este momento cumbre de la historia del baloncesto municipal para inmortalizarlo de forma que sea ejemplo inveterado para las generaciones venideras, reproche justo sin duda.
Sin embargo, no podemos olvidar que, pese a que vivimos en los tiempos de la dictadura de la imagen, existen acontecimientos de la máxima relevancia que, si bien no quedaron nunca reflejados en vídeo, han marcado hitos indelebles en la historia de la Humanidad, como el Big Bang, el Diluvio Universal o la llegada de Colón a las Indias, por poner ejemplos equiparables a la jugada que todos pudimos contemplar este domingo en el Polideportivo Marqués de Samaranch.
Enhorabuena a todos. ¡Viva SIH!
FICHA TÉCNICA
Resultado final: Familia Monster 52 - SIH 51
Resultados parciales: 14-16, 15-7, 9-8, 7-14 y 7-6 (prórroga)
Anotadores: Uli (18), Guille (15), Picos (6), Porti (6), Tino (3), Foro (3).
Tiros libres: 19 de 42 (45,2%).

