lunes, 28 de octubre de 2013

VA POR TI, LOU

Foto oficial de la temporada 2013-2014.

SIH-EVARISTOS

El día en que murió Lou Reed
un espíritu funesto
de SIH se adueñó
y su ánimo extinguió

Sonaban notas de duelo
en el parqué del Samaranch
y el balón, sin dueño,
volaba de aquí para allá

Los Evaristos, muy listos,
lo quisieron para sí
Los de SIH, perdidos,
barruntaban lo de Reed

Poco más pudo ofrecer
de SIH el genio dormido
que alguna canasta airosa
y de rabia algún aullido

Mientras, el pérfido rival
aprovechaba la debilidad
del adversario perdido
para asestar su golpe fatal

Menos mal que a la postre
nadie a SIH pudo arrebatar
la victoria final:
la de la barra del bar

El viejo Lou sobrevolaba
cañas, croquetas y demás
Mientras la chiquillería
reclamaba su lugar

El futuro de SIH
está más que asegurado
con afición tan brava
y cantera tan salada

Otros beben solos,
nosotros acompañados
Y así se acaba la historia
deste equipo afortunado

FICHA TÉCNICA

Resultado final: SIH 41-Evaristos 54
Anotadores: Ulises (11), Porti (10), Picos (9), Guille (7), Moreno (2), González (2).
Tiros libres: 7 de 21.

Vídeo del partido

martes, 12 de marzo de 2013

ASTRACANADA (CRÓNICA INTERRUPTUS)

Funcionario del Polideportivo Arganzuela, en el tercer recuento

 SIH pelea en los despachos por una victoria que no mereció en la pista

Vaya por delante que esta no es una crónica al uso y es que, varios días después de que empezara a disputarse, el partido que enfrentaba a SIH con Kartoflen aún no ha concluido. En la pista del Polideportivo Arganzuela, una canasta en el último segundo les daba el triunfo por un punto, pero varias horas después el accidental cronista se percataba de que los números no salían: el mesa que responde al nombre de Juanpar, con un fuerte empanamiento había birlado un punto a SIH entre el primer y segundo cuartos. El whatsapp echaba humo, divididos entre clementistas y poetas, y finalmente se decidió denunciar la injusticia contable que había impedido a los de SIH ganar un partido que, por cierto, merecieron perder. 

Actualmente se busca fecha y hora para disputar una prórroga, punto culminante de una astracanada con SIH como protagonista y en la que no habrían desentonado gente tan querida como Quique Camoiras, María Kosty, Rosa Valenty, Raúl Sender o Emilio Laguna. Más terrible es sospechar que a lo mejor ese cinco tampoco habría desentonado a nivel baloncestístico con lo ofrecido por SIH.

Por hacer una crónica apresurada y, como hemos dicho, interruptus, diremos que el partido de SIH fue lamentable. Ya al comienzo, Sanmiguel decidió no pasar inadvertido y se presentó sin DNI. Tras porfiar largamente con el árbitro e incluso blandir los papeles de unas recetas como justificante de su persona, el trencilla se mostró inflexible, aceptando al parecer como única alternativa la cartilla de racionamiento, y el rockero se tuvo que conformar con ejercer de entrenador. La cosa no empezó bien, y ya no hizo sino empeorar.

Y eso que los chicos de SIH, pese a la baja, se las prometían felices: había hasta ocho jugadores y la clasificación y el partido de ida hacía pensar que el rival, que además sólo tenía un cambio, era ganable. Nada más lejos de la realidad. Con un buen jugador de toda la pista –tiraba de cerca y lejos, reboteaba…- y poco más a nivel individual –acaso un tirador decente-, sólo necesitaron una buena circulación de balón y cambios de lado en la pista para convertirse en un enigma indescifrable para la defensa de los eclesiásticos. Defensa por decir algo, pues sería más exacto hablar simplemente de cuando ellos tenían el balón junto a cinco vestidos de naranja que no.

Con absentismo total en defensa y sólo con Ulises aportando con cierta continuidad en ataque, SIH fue todo el partido a remolque. Una pequeña reacción tras el descanso permitió a los de naranja remontar y ponerse incluso con ocho puntos de ventaja en el último cuarto (51-43), pero eso fue todo. Los vicios comentados en la defensa y la obstinación en ataque permitieron a Kartoflen en dos escasos minutos una canasta, un triple, un dos más uno… Un último fallo de los de SIH en tiro libre dio paso a los siete segundos más largos de la historia, con un par de palmeos, subir el balón con un par de dribblings e incluso dos pases, el último para su tirador número 42 que con una canasta in extremis les dio, por unas horas, la victoria.

Luego vinieron el sainete, el recuento, la futura prórroga, las cervezas que a lo mejor el chaval de Kartoflen pagó exultante para nada, pero esto no debería despistar al equipo de la realidad que se vio el sábado, donde cada uno aportó en la medida de sus posibilidades para alcanzar la derrota. El murmullo de Roma, la incertidumbre por la falta de Sumo Pontífice estos días, no puede ser eximente. La vida, generosa, nos ha ofrecido una vía de redención pero, al margen de ello, urge aquelarre.


RESULTADO: SIH 53- Kartoflen 53 (13-14, 14-16, 16-8, 10-15)
 
Jugaron por SIH: Ulises (17), Mínguez (8, record anotador, aunque la mitad están apuntados por el inefable mesa en detrimento de alguien), Picos (8), Moreno (8), Portillo (4) –cinco inicial-, Ortiz (4), Juancar (2), Tino (2).

Incidencias: El partido se dio por concluido erróneamente con 52-53, por lo que habrá que jugar prórroga. Tanto el mesa causante del problema como los dos árbitros del pabellón llegaron tarde, lo que hace pensar o que viven amancebados o que, más probable, la víspera hubo algo así como una cena de árbitros: una velada sin duda triste y a la que extrañamente no invitaron ni a Picos ni a nadie de SIH.

domingo, 3 de marzo de 2013

¡¡¡GRAN PRIMERA PARTE!!!


Los eclesiásticos, viendo cómo volaba la victoria.
SIH disfrutó a lo grande en la primera parte del partido contra Rodri Team. No logramos parar su anotación, pero metimos un punto más, con aportación de todos los jugadores naranjas. Ulises lideró al equipo, pero también tuvieron su momento de gloria Ortiz, Mínguez, Juanjo, Foro, Moreno y Portillo. Éramos felices.

34-33 al final de los primeros 24 minutos, con última canasta de nuestro veloz base tras hacerse un autopase de siete metros contra el tablero. Habíamos colado 16 puntos en el primer cuarto, y 18 en el segundo. Por 18 y 15 de ellos. La proyección era, por tanto, de 68-66 al final del choque a nuestro favor. Todo ello dedicado a la memoria de la actriz María Asquerino, fallecida esta semana en una residencia de ancianos como algunos de nosotros.

Sobre lo que pasó a continuación no es obligatorio extenderse. Fue una gran injusticia provocada por la dirección de la competición, que alarga los partidos en exceso. Es absurdo que duren tanto, porque las proyecciones, como las de Rappel, no se cumplen. Resumidamente: ellos siguieron manteniendo el nivel (20 puntos en el tercer cuarto, y 15 en el cuarto), y nosotros dejamos de anotar (5 puntos en el tercero, por cierto todos de Foro, y 10 en el periodo final). No acertamos a parar su ataque, según las malas lenguas por errores tácticos del entrenador, que no quiso hacer declaraciones sobre esas maledicencias en la rueda de prensa postpartido, pese a la insistencia de los numerosísimos periodistas que le preguntaron por ello.

La conclusión es que deberíamos apuntarnos a una competición normal, donde los partidos duren 24 minutos. A 24 minutos –que es lo lógico y lo legal -- somos imparables.

La semana próxima, los añorados Kartoflen a las 9 de la mañana. Sé que muchos estáis deseando luchar contra el chico del bañador de colores.

SIH 49 Rodriteam 68

Anotaron por SIH: Ulises (23 puntos, aunque un poco engordados con dos triples de salón en los minutos de la basura), Foro (9, magnífico el pívot de Moratalaz), Mínguez (4), Juanjo (4), Ortiz, (3), Moreno (3) y Portillo (3).

martes, 26 de febrero de 2013

LA CULPA ES DE ADA COLAU

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Ada Colau está detrás de todo. Siempre.
Otra derrota, esta vez contra Los Castaños. Se le puede echar la culpa al árbitro, aunque nuestra fijación con la actuación de los colegiados empiece a ser algo recurrente (y cansino) partido tras partido. Se puede atribuir la debacle al horario, aunque otros años jugar a las 9.00 horas era garantía de asistencia masiva a nuestra añorada cancha del Samaranch. Quizá perdimos porque algún miembro de SIH llegó borracho al partido. O puede que la culpa sea de Bárcenas, Urdangarín o de la misma Ada Colau, quién sabe.

El caso es que el pasado sábado apenas sumamos siete en Palos de la Frontera, contando con el míster y con Juancar, que casi está totalmente recuperado de su grave lesión. Pese a que era un partido más o menos asequible, el rival hizo patente desde el primer minuto nuestra falta de kilos en la pintura. Y es que fue cerca del aro donde los tres pívots de Los Castaños nos hicieron un roto considerable. Foro, González, Mínguez, Tino… ¡cuánto os echamos de menos!

Picos, el faro del equipo, la estrella de esta panda de mataos que es SIH, la tomó una vez más con el trencilla y fue expulsado mediado el tercer cuarto por cuatro faltas personales y una técnica por protestar. Un golpe psicológico que afectó al resto de eclesiásticos, que vieron cómo se les iba un partido que sólo perdían de uno al descanso (24-25). Hasta su expulsión, el genial y temperamental barbudo había metido nada menos que 10 puntos.

A partir de entonces, los naranjas iniciaron una cuesta abajo y sin frenos, pese a los intentos en vano de salvar los muebles de los Ortiz, Portillo, Moreno, Efrén y compañía, que llegaron siete abajo al último cuarto. En el tramo final, Los Castaños (a los que ganamos de 19 puntos en la primera vuelta) supieron mantener la ventaja e incluso incrementarla para vencernos finalmente de 10.

Resultado: SIH, 46 – Los Castaños, 56 (11-14, 24-25, 34-41, 46-56)
Por SIH jugaron: Moreno (12), Picos (10), Portillo (10), Ortiz (6), Juancar (4), Efrén (4) y Muñiz.
Eliminados: Picos por cinco faltas personales.
Público: asistió Goofy en su jaulita y sufrió mucho con nuestra derrota.

martes, 19 de febrero de 2013

PORTILLO, EL ZORRO DE LAVAPIÉS


Portillo, enorme desde la línea de tres.

El base dicta una clase magistral ante Jugoplástica y endereza la racha negativa del equipo naranja

El Atlético de Madrid tenía a Luis Aragonés, el ‘sabio de Hortaleza’; el Estudiantes, a Gonzalo Sagi-Vela, el ‘duende de Serrano’; los criminales en serie a Francisco García Escalero, el ‘mendigo asesino’. SIH tiene a Javier Portillo, el ‘zorro de Lavapiés’, quien dictó este sábado en el abollado parqué de las pistas de Arganzuela una clase magistral de baloncesto ofensivo, lanzando a los curas naranjas a romper la racha negativa de derrotas que acumulaban en la segunda vuelta del campeonato.

El base despistó a los contrarios con una incipiente barriga cervecera –sin duda, postiza-y les rompió la cintura con sus cambios de ritmo y su veloces entradas a canasta, acompañadas por triples marca de la casa, y culminadas con cuatro tiros libres sin fallo en el último cuarto que rubricaron la victoria. Total: 24 puntos, registro personal sólo superado este año por el mítico Ulises.

Espoleado por la presencia de una afición exigente –donde destacaba su hija, que según confesión del base le abronca si no gana--, Portillo dirigió al equipo en un partido muy igualado que no se decidió hasta los ocho minutos finales, cuando SIH consiguió un parcial de 17-3, que dio la vuelta al marcador cuando perdíamos de tres puntos y veíamos de nuevo el fantasma de la derrota entrar por la puerta de pabellón con una capa negra sucia y blandiendo una guadaña oxidada.

Pero el acierto del 6 naranja no fue la única clave. En algunos momentos, el equipo fue rocoso en defensa, y cerró bien el rebote. Picos mantuvo su habitual y eficaz guerra en la pintura, Moreno metió cuatro puntos decisivos para la escapada final (más un triple en los últimos segundos celebrado a lo Raul que levantó ampollas en los contrarios), y Tino logró sus legendarias canastas de sacacorchos entre una nube de contrarios.

Ortiz volvió a ser el mejor defensor del equipo, y mereció mejor suerte en sus entradas, mientras que Juan Carlos y Muñiz aportaron…su dilatada experiencia.

Como si fuese un combate de boxeo entre púgiles encajadores, el primer cuarto fue un intercambio de golpes que no decidió nada (14-12). Por Jugoplástica anotaron el 16
–otro gran tirador de falsa barriguita-- y el 32, que sostendrían a su equipo todo el partido, mientras que en SIH empezó el festival Portillo (7 puntos) con apoyo de Picos y Tino.

En el segundo cuarto, continuaron los puñetazos en los hígados, y se acabó con un 26-24 que dejaba todo por resolver. Portillo (otros 7 puntos) y Picos se repartieron toda la anotación.

El tercer tiempo Jugoplastica se acercó a un punto (34-33 para SIH), con sólo 8 puntos de los naranjas, que se repartieron Ortiz, Tino, Picos y Portillo. Moreno se reservaba para la traca final. En el inicio del último cuarto dejamos tirar cómodos a sus dos mejores jugadores, lo que nos costó un parcial de 6-2, y ponernos tres abajo (36-39) a falta de ocho minutos.

Un tiempo que se llama muerto dió extrañamente la vida a los eclesiásticos, ordenó sus cerebros y les dió el gas suficiente para volver al parqué con la idea clara de llevarse el partido, a base de garra defensiva y de la elección del tirador mejor situado para jugarse los tiros. Primero una canasta de Moreno tras rebote ofensivo, y después otra de Portillo, nos pusieron arriba (40-39), aunque los rivales volvían a empatar con un tiro libre.

Otro punto desde la personal de Tino, más canasta de la firma de Moreno (suspensión de cinco metros), fue el inicio de una racha de 10-0 que cerró el partido (50-40), al que sólo faltaba por nuestra parte el polémico triple del chorbo de Colmenar.

Ficha técnica:

SIH 53-Jugoplástica 42

Jugaron de naranja: Portillo (24 puntos), Picos (12), Moreno (7), Tino (6), Ortiz (4), Juan Carlos y Muñiz.

Hinchada numerosa en las gradas que llevó al equipo en volandas al triunfo.

lunes, 11 de febrero de 2013

LA LEYENDA DEL INNOMBRABLE

              Miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado muestran la máscara  encontrada a media mañana en la pista del Polideportivo Arganzuela

El regreso del Innombrable y el Espíritu de El Pardo condujeron a SIH a una honorable derrota ante las muy numerosas huestes del Camoes City Thunder (CCT)



Por Mínguez

Ya los prolegómenos del partido resultaron explicativos de las trayectorias de ambos equipos. En SIH se cruzaban whatsapps para comprobar que llegaban al mínimo de jugadores ante la inesperada baja de Portillo, lo que se logró. Antonio González, con sólo media hora de margen, se desplazó hasta la pista del Arganzuela, sobreponiéndose a su dolor de hombro: el Espíritu de El Pardo, seguramente el mismo que movió o dio fuerza a Tino y Juanjo para que superaran sus convalecencias y se atrevieran a jugar, el mismo que tras varias décadas de paz vigila ahora nuestros titubeantes pasos. Estos tres se unieron a Picos, Ortiz, Mínguez y Antonio Moreno, para formar un grupo de garantía, con la vigilancia del Innombrable en el banquillo.

Por su parte, el Camoes eran muchos, como trece, y perfectamente uniformados, en contraste con el pase de modelos de SIH, que hizo que González tuviera que jugar con la camiseta del revés y simulando un número 1 para no coincidir con el Innombrable, a su vez entallado en un diseño propio de Picos. Además, pese a versos sueltos como el teclista de Camela o un émulo de Jason Granger, eran jóvenes y musculados y se movían con el orden de una centuria romana, realizando rondas de entradas a canasta, de pase y tiros, ese tipo de alardes que los chicos de SIH observaban despreocupados botando el único balón con que contaban mientras charlaban de asuntos trascendentes. Y es que, advertidos ya de esas tretas por nuestro ausente y añorado entrenador, hace falta algo más que esos ronditos o ser líderes invictos para impresionar a SIH.

Nada más empezar el partido, los eclesiásticos se pusieron 6-0, con dos canastas de un arrollador Tino y otra de Ortiz. Mirando el contundente marcador, con la satisfacción prematura del deber cumplido ya en el minuto tres, SIH se relajó ofensivamente. El balón se movía bien en el exterior, por manos de los citados y de Antonio Moreno y luego Juanjo, con Picos como referente dentro y fuera de la zona y los hombres interiores demostrando gran movilidad, con continuos cortes y una encomiable lucha, pero de hecho sólo Picos anotaría un par de canastas más hasta el intermedio.

Se llegó 10-10 al final de primer cuarto, y perdiendo 23-16 al descanso, tras diecinueve minutos con dos canastas y algún tiro libre, y pese a ello las sensaciones eran buenas. A la espera de que un psicólogo encuentre otra explicación seguramente más atinada, habíamos arrastrado al equipo líder a donde queríamos: la lentitud, la pesadez… un ritmo de partido basado, en definitiva, en la falta del mismo, en una exhibición defensiva y de pocos puntos que habría emocionado a paladares delicados como el de Boza Maljkovic.

Tras el descanso no varió la tónica, con los eclesiásticos sufriendo cada punto y poniéndose Camoes con once de ventaja (27-16 y 29-18). Hacía falta un cambio, otra vuelta de tuerca que llegó desde el banquillo. Tras más de diez meses, El Innombrable salió a pista y el partido fue otro. Como si fuera un dron, sus movimientos resultaron indetectables para los hombres de azul y revolucionaron a SIH: la defensa seguía firme y el balón se movía con precisión, los lanzamientos entraban, los enfermos corrían y rebosaban energía -hasta el extremo de que Tino recorrió toda la pista para lograr una canasta con falta que subrayó con un puñetazo en la pared del recinto que hizo temblar sus cimientos-, y el Innombrable rubricó el pequeño milagro con una canasta marca de la casa desde cuatro metros. Ni siquiera la sangre derramada por Juanjo, que recibió un codazo que el árbitro arteramente interpretó como falta del de SIH, hizo flaquear los ánimos, llegando al final del tercer cuarto con empate a 29 pese a que David falló dos tiros libres con el tiempo cumplido.

Con los ánimos de SIH exacerbados, la plantilla de CTT aprovechó el último de los descansos para urdir una suerte de espiritismo socialdemócrata que surtió efecto. Nada más empezar el cuarto, Antonio Moreno puso por delante a los de naranja, que de nuevo anticipadamente dieron ahí por concluida su obra ofensiva. Excepto el propio Moreno, no volvieron a anotar una canasta hasta el último minuto del cuarto, en dos momentos que tuvieron su significado: Juanjo, en un tiro desde 5 metros, dejó al corajudo Antonio González como el único que, por exceso de fuerza, no anotó en el partido, y un último triple de Picos que relegó a Tino a segundo máximo anotador del equipo.

Visto con distancia, hay motivos para estar satisfechos o decepcionados, así que cada uno elija según el estado de ánimo: SIH perdió ante los líderes invictos del grupo, como se podía esperar, y hubo ratos que pareció que nunca volveríamos a anotar una canasta, pero lo cierto es que todo era felicidad tras el partido, proclamando que el juego de equipo y la imagen habían sido muy buenos; así lo corroboró un infiltrado rival en el vestuario, que tras asistir a nuestra exaltación desde la indiferencia de sus diez u once victorias seguidas, nos felicitó y luego identificó al equipo como “los del blog”, lo que hizo además con la alegría y el estupor de quien reconoce en Sol bajo un disfraz de Bob Esponja a Angelina Jolie: la fama no tiene fin.

La sensación de los que jugaron, insistimos, fue buena, como quedó constancia en las celebraciones post-partido, con sus cervezas y el imprescindible confeti. Allí, además de celebrar el regreso del Innombrable, también se perfiló una curiosa estrategia de futuro: defender fuerte y en ataque dar todos los balones posibles a Tino, incluso que sólo tire él, con el objetivo de que anote muchos puntos en la confianza de que otro jugador de SIH meterá uno más.

RESULTADO: SIH 39 - Camoes City Thunder 46 (10-10, 6-13, 13-6, 10-17)

Jugaron por SIH: Ortiz (4), Tino (12), Moreno (4), Picos (13), Minguez (2) –cinco inicial-, Juanjo (2), Innombrable (2), González (-).


(*) SIH quiere dedicar esta crónica a su Presidente de Honor Joseph Aloisius Ratzinger, faro, ejemplo y amigo.

domingo, 27 de enero de 2013

MURIÓ QUIQUE CAMOIRAS Y NOS REPUSIMOS

El gran Moreno, absorto en sus pensamientos tras un partido enorme.


Cinco aguerridos jugadores de SIH --más el presunto entrenador, con un dedo fuera de juego-- acudieron este sábado a las canchas de Arganzuela a medirse contra una decena de Texas. Tenían un gran tirador de media distancia (el número 10, 18 puntos) y un base rápido (el 4, 17 puntos).

Pero con un poco más de gasolina en forma de brazos y piernas del equipo hubiésemos planteado batalla hasta el final, ya que ellos nos remataron en el segundo tiempo cuando, por el cansancio, permitimos varios contraataques seguidos y perdimos la puntería en ataque. Por lo menos, mantuvimos el average --derrota por 56-45, y en la primera vuelta, victoria por 48-33--.

Ortiz, Portillo, Picos, Mínguez y Moreno merecen un monumento --uno pequeño--. De inicio, el árbitro había obligado a su fichaje en el mercado de invierno --un chico bajo pero ágil, que correteaba y andaba malencarado por todo el campo-- a quitarse una cinta roja que llevaba en el pelo, lo que retrasó unos minutos su incorporación.

Así, el partido comenzó con un 7-0 a nuestro favor. Los eclesiásticos cogíamos confianza, y movimos inteligentemente el balón en ataque, con varias puertas atrás culminadas por Moreno y Ortiz a pase de Portillo.

Pero al mismo tiempo atrás dejábamos jugar a su número 10, que parecía Brabender por su eficacia en la media distancia. El primer cuarto estuvo muy competido y acabó con un ajustado 17-15 a su favor.

El segundo acto seguimos en la brecha. Su ciclotímico número 4 encadenaba contragolpes y nos colaba un triple, pero Ortiz estuvo magnífico en el tiro. Al final, 28-24, y las espadas en todo lo alto.

Pero en el tercer cuarto acusamos el cansancio, y sufrimos al trencilla amigo de Foro, que volvió a liarla por su afición a no pitar nada de lo que pasa en las zonas. Tras recibir varios golpes, Picos reventó y golpeó ligeramente el balón contra la pared, lo que nos costó una técnica. Los rivales se fueron hasta de 15, aunque nosotros seguimos remando. Muñiz pudo encestar un triple para recortar, pero la canasta estaba mal colocada --según un dictamen pericial que obra en mi poder--.
El tercer cuarto no sé cómo acabó --estoy escribiendo en el trabajo--, pero en el cuarto volvimos a coger la senda del buen juego, desgraciadamente demasiado tarde.

Durante todo el partido estuvo brillante en ataque Moreno --máximo anotador, con 13 puntos--, a quien acompañaron en esa faceta Picos --12--, Ortiz --10--, y Portillo --8--. Mínguez metió 2, pero pudo irse con otros 10 si llegan a entrar varios tiros que hizo en buena posición.

Compañeros, sabemos que hay lesionados y que ir a jugar los sábados por la mañana es doloroso para según qué cuerpos. Pero hacer un esfuerzo, cabroncetes. Nos quedan varios partidos buenos, y estoy seguro de que ganaremos a alguno de los dos líderes del grupo. Lo veo. Nos repusimos a lo de Quique Camoiras, con más motivo lo haremos ahora.

¡¡Vivan los bocadillos de calamares grasientos¡¡

¡¡Viva Quique Camoiras¡¡

¡¡Abajo lo cósmico¡¡