miércoles, 12 de enero de 2011
domingo, 9 de enero de 2011
LA FÁBULA DEL SUPERJUGADOR Y EL PRESUNTO ÁRBITRO

Es cierto que Picos volvió pasar como una apisonadora sobre los contrarios, que Tino hizo un pedazo de partido sorteando la defensa contraria como una bestia parda, que Porti volvió a brillar una vez más y que otros tantos jugadores consiguieron construir un partido enorme para este equipo, pero la exhibición de Ulises fue tremenda, incontestable. Casi sin descanso, no sólo mantuvo el partido en un ritmo frenético que hizo que SIH estuviera por delante del marcador casi todo el encuentro, sino que metió canastas imposibles y supo leer el juego donde la mayoría de los mortales no hubiéramos visto nada de nada. Que luego perdiéramos frente a Arabescos, que supieron hacer una gran remontada, y frente al presunto árbitro (hay que reconocer que no supimos aprovecharnos de su mediocridad), es lo de menos.
Derrotas como la de ayer querría ver yo muchas, aunque nos haya quedado la cara de tontos del niño al que se le cae al suelo el helado cuando está a punto de meterle el diente. Pero así es la vida, y así es el baloncesto, amigos, a quien no le guste que se dedique al punto de cruz, que da menos decepciones, pero también menos alegrones.
SIH empezó el partido con mucha entereza en defensa y un gran ataque liderado por Uli y Portillo, que cristalizó en sendos triples de Tino y Uli que pusieron al equipo con una ventaja de hasta siete puntos. Pero como ya ha demostrado en otras ocasiones, Arabescos no es rival pequeño y lograron ir rebajando la distancia hasta acabar el cuarto sólo dos por debajo. Por cierto que en este primer periodo el presunto árbitro, el señor Valverde, empezó a lucirse con una técnica a Uli tan justificada como la invasión de Afganistán.
En el segundo cuarto SIH se mantuvo por delante gracias sobre todo al empuje de un Picos enorme, tanto en la pintura como desde la línea de 6,25, pero el extraordinario acierto en el tiro, de dos y desde la línea de tiro libre, de los de Arabescos, junto con su buen juego interior, les mantuvieron vivos en todo momento, llegando a la mitad del encuentro sólo tres puntos por debajo.
Las distancias se alargaron al arranque del segundo tiempo de la mano de la combinación letal formada por Uli y Tino, que hizo uno de sus mejores partidos, si bien el mejor jugador del contrario, Ruiz (el 4) fue imparable para nuestra defensa, y siguió haciéndonos rotos por doquier. Aún así, llegamos al último cuarto con una ventaja holgada (8 puntos) que hacía pensar en una victoria al alcance de la mano.
Pero con el cuarto vino el mazazo. La persona que trataba de hacer de árbitro sin éxito siguió demostrando sus escasos conocimientos en la materia y desequilibrando un encuentro que hubiera sido mucho más bonito con un árbitro en la pista. Las expulsiones por faltas de Foro y Tino, que estaban calientes (en el sentido baloncestístico del término, quiero decir), acabó de facilitar la remontada de Arabescos, pese a los esfuerzos de Uli y Picos por equilibrar la situación. Finalmente, una racha de nueve tiros libres seguidos sin fallar uno acabó dando la victoria a Arabescos.
Por último, aunque no sea costumbre de este humilde cronista (es la primera vez que lo hace), en esta ocasión el hipotético árbitro, llamado señor Valverde, se merece un capítulo aparte. Y no es por no tener los conocimientos suficientes para aspirar a arbitrar ni la liga de un jardín de infancia, ni siquiera por perjudicar claramente a un equipo en detrimento de otro, sino por su clamorosa falta de educación y modales. Un árbitro puede ser malo (hay muchos) e incluso muy malo, pero no puede hacer lo que hizo este individuo, negándose incluso a dar la mano a los jugadores al término del encuentro, haciendo gala de una falta de deportividad y educación impropia de una persona que, en definitiva, se supone también deportista, y más clamorosa si cabe en una competición (los Juegos Municipales) donde debe primar precisamente la deportividad, ya que no nos jugamos nada. El balance final de faltas (25 de SIH por sólo 10 de Arabescos) habla por sí solo, teniendo en cuenta además que Arabescos es el equipo que estuvo todo el partido teniendo que remontar. En fin, que al señor Valverde, aspirante a árbitro de liga municipal, igual se le daba mejor y era más feliz lidiando con otras disciplinas donde dar rienda suelta a sus desafueros. ¿Por qué no el punto de cruz, señor Valverde?
FICHA TÉCNICA
Resultado: Arabescos 60- SIH 56
Parciales: 15-17, 10-11, 13-18 y 22-10.
Faltas: Arabescos 10- SIH 25
Anotadores: Uli (19), Picos (13), Tino (12), Portillo (8), Foro (2) y González (2).
jueves, 30 de diciembre de 2010
martes, 21 de diciembre de 2010
VICTORIA SOBRE LADABA CON UN ENORME PICOS
(Crónica por el método descriptivo)
Por la Mona Chita
SIH resolvió el partido contra Ladaba del pasado domingo gracias, básicamente, a un buen primer cuarto y a la regularidad de un Javi Picos demasiado grande para unos rivales mucho más jóvenes y rápidos pero de menor estatura y técnica.
El conjunto eclesial colocó un 18-6 en el luminoso (mejor dicho, en el pequeño acta de papel de la mesa) en los 12 primeros minutos, gracias a una buen control del rebote y a los puntos de Foro (4), Portillo (5) y un Picos que, con 9, comenzaba su exhibición. Moreno, Ortiz y Efrén apoyaron en la defensa.
El segundo cuarto fue también dominado por los presbíteros (12-8 de parcial), gracias a que se sumaron a la aportación de puntos Juan Carlos y Uli (3 cada uno), Tino y Juanjo (cada uno con 2) y otros 2 de Picos. Se cerró así la primera mitad con 30-14 a favor de los monjes benedictinos. La cosa parecía bien encarrilada.
En esta ocasión la de arena vino en el tercer cuarto. Sentado de inicio Picos en el banquillo, sólo conseguimos 2 puntos de un arcangélico Juanjo, mientras que los jóvenes de Ladaba no hacían más que correr y anotar y se colocaron a sólo 7 puntos mediado el cuarto.
Tiempo muerto solicitado por el antropomorfo entrenador de los derviches giróvagos, vuelta de Picos y Ulises a la cancha, y el legendario pívot de SIH sumó ocho puntos seguidos para acabar el cuarto con derrota por la mínima (10-11), pero 40-25 en el marcador global.
El último cuarto fue casi de trámite para los curas naranjas de SIH. Picos anotó otros 4 puntos (terminó con 23), Ulises 3, Foro 2, y Tino 1. Por cierto que este último, capitán de los diáconos hostiadores, estuvo más tiempo tirado en el suelo luchando por el balón que de pie, brega que el resto del equipo le reconoce. En los tiros libres, metimos 6 de 15 (algo así como un 40 por ciento).
Resultado: 50-38 (parciales 18-6, 12-8, 10-11, 10-13)
Jugaron por SIH:
Portillo (5 puntos), Ortiz, Moreno, Foro (6), Picos (23), Efrén, Ulises (6), Juan Carlos (3), Tino (3), y Juanjo (4).
Arbitro: Uno mal afeitado.
Aforo: Niños muy pequeños, madres y novias de jóvenes de Ladaba.
Cancha y hora: Pabellón Samaranch, 12..45.
lunes, 13 de diciembre de 2010
LA BENDICIÓN DEL SEGUNDO CUARTO
“O defendemos o perdemos el partido”, dijo el míster (en la imagen). Y defendimos, y ganamos un partido contra el CD Lavapiés que parecía imposible. Y eso que no podía haber empezado mejor el choque, con un parcial de 6-0 a favor en los primeros minutos del encuentro, edificado sobre una de las mejores defensas de la temporada y frente a un rival que, pese a aparecer como colista, no merece ocupar tan oprobioso lugar y que no volvió la cara en todo el partido.
Como decía, empezamos con fuerza, frenando en seco los intentos de penetración de los de Lavapiés con un auténtico cerrojo defensivo que sólo pudieron romper con tiros exteriores y tiros libres. Mientras, Ortiz y Portillo crearon un ataque que dio sus frutos inmediatamente, si bien es cierto que los contrarios supieron reducir las distancias hasta el punto de acabar el primer cuarto sólo dos puntos por debajo de nosotros.
Todo estaba abierto, pero nadie imaginaba lo que iba a suceder a continuación. La combinación de dos factores bien distintos, la aparición de un quinteto de SIH completamente nuevo y, por tanto, frío como caramelos sugus recién sacados de la nevera; y la consolidación de la trayectoria ascendente del contrario, ya mucho más metido en el partido, se tradujo en una aparente hecatombe para SIH que se tradujo en un parcial de 20-6 a favor de Lavapiés.
Pero lo realmente importante de ese cuarto no fue si este metió o el otro falló, si aquel defendió más o menos o si el otro hizo pasos; lo realmente importante del cuarto, y del abultado parcial en contra, fue que hizo más grande si cabe a SIH, y dotó al equipo de una dosis de fortaleza de incalculable valor para los próximos partidos. Ese segundo cuarto, que se me antoja más una bendición que un martirio, permanecerá en nuestro bagaje colectivo para recordarnos siempre un mensaje muy claro: SIH puede ir perdiendo un partido por 13, 40 o 200 puntos, pero puede ganar siempre que se lo proponga. Incluso fue divertido remontar tanto en tan poco; igual hasta esta bien hacerlo una vez cada tres partidos para entrenar este tipo de arreones, aunque seguro que el míster no piensa igual que este humilde cronista.
Tras la arenga del descaso, los hombres de SIH salieron motivados hasta la médula y, de la mano de un Paco que hizo de revulsivo, con dos canastas y una asistencia, volvieron a defender como saben. Portillo y Foro siguieron haciendo de las suyas y unos minutos de finales inmensos de un Picos más agigantado si cabe de lo que su ya dilatada talla lo permite, con nueve puntos seguidos, dejaron a los pobres de CD Lavapiés sin respiración, y teniendo que afrontar el final del encuentro en una situación de desventaja que ya no podrían remontar. Y es que a SIH se le puede sorprender una vez en un partido, pero no dos. El último cuarto, bien dirigido por Uli y Portillo, fue casi un paseo militar para SIH, pero un paseo tranquilo, ¿eh?
FICHA TÉCNICA
Resultado final: CD Lavapiés 40 – SIH 47
Parciales: 7-9, 21-6, 8-22 y 4-11.
Anotadores: Picos (14), Portillo (11), Uli (6), Foro (5), Paco (4), Ortiz (2), González (2), Moreno (2) y Tino (1).
Aforo: a reventar
lunes, 29 de noviembre de 2010
SANMIGUEL ARCÁNGEL

Por Sanatorios Mentales Reunidos Geyper
Hasta ahora de Sanmiguel se solía hablar sólo por el chiste de cuando llegaba hasta el cielo, tocaba a la puerta, y le preguntaban desde dentro: “¿Quién es?”. “Sanmiguel”, contestaba él. “Pues deja dos cajas”, le decían los angelitos desde dentro. Ayer comenzó a cambiar ese destino con una buena actuación en el Samaranch, con 9 puntitos, que acompañaron a los 17 del incombustible Picos. Pero eso fue lo único positivo del partido.
Desde el principio, todas las señales hacían presagiar una nueva derrota: pérdida de lentilla de Efrén, pérdida parcial de lengua de Picos, pérdidas de orina de Concha Velasco (en su domicilio, pero también afectan) etc… La defensa no fue buena, pero el ataque fue todavía peor, con muchos fallos bajo el aro. Para colmo, el jugador número 14 de los rivales estuvo sembrado y nos cascó él solito 28 puntos desde todas partes, incluyendo cinco triples. Ni el entrenador ni los jugadores estuvimos al nivel, y la consecuencia fue un nuevo tropezón.
Es verdad que ellos estuvieron muy acertados, metiendo canastas psicológicas muy difíciles de superar (triples con la bocina final del tercer cuarto y justo al inicio del cuarto), y también lo es que el último periodo lo ganamos 13-8 gracias a una presión a la desesperada, pero la diferencia era ya muy amplia. No supimos levantar el 15-6 adverso del primer cuarto, en el que ellos nos metieron tres triples.
Como decía Confucio en sus célebres melopeas por las tascas de Pekín, “un buen equipo no es aquel que no pierde o que no falla, sino el que no convierte en gigantescos los problemas y se deja aplastar por ellos”. Esto se soluciona luchando más en los partidos y jugando mejor. Objetivo factible el próximo partido: día 12 de diciembre, a las 12.45. VIVA SIH.
Resultado: Teatro Real 44, SIH 37 (Parciales 15-6, 11-11, 10-7, 8-13)
Jugaron por SIH: Ortiz (5 puntos), Tino (3), Efrén, Foro, Picos (17), Juan Carlos, Moreno (3) y Juanjo (9).
lunes, 22 de noviembre de 2010
VICTORIA SIN PALIATIVOS
En la vida, las victorias más importantes son las que libramos contra nosotros mismos, no contra los demás. Los resultados de los partidos son efímeros, al igual que otras recompensas materiales, pero pasajeras. Sin embargo, cuando se gana una guerra interior, todo cambia, y ese cambio perdura por siempre. Es el caso de SIH. Al margen del resultado del partido del domingo contra Familia Monster, previsible en cualquier caso por las bajas y las prisas con que comenzó el encuentro, el verdadero partido, ese por el que merece la pena seguir sudando la camiseta cada semana en el Samaranch pese a los achaques varios, estaba ganado de antemano, y el resultado era bien visible en las gradas del pabellón. La afición, los incondicionales de este equipo, son tan miembros de SIH como los jugadores y el entrenador, y cada vez que acuden masivamente al pabellón el partido está ganado, al margen de cual sea el tanteo del marcador. Este post va dedicado a ellos.
En cuanto al partido como tal, no empezó bien la cosa para SIH, ya que casi pierde antes de empezar por falta de quórum (este humilde cronista incluido). Parece que, en estos partidos a la hora del aperitivo, aparcar en la zona es tarea casi imposible. Finalmente fuimos cinco a falta de un minuto para arrancar el encuentro, que acabó siendo un partido luchado de igual a igual, entretenido, ante un rival noble que hizo valer sobre todo su acierto en el tiro exterior, un aspecto que resultó ser sin embargo un desastre para SIH, que por ejemplo metió sólo un triple frente a los cinco del rival.
Pese a los esfuerzos de Portillo, que se dejó el alma en el campo pese a no tener su día desde la línea de 6,25, el primer cuarto acabó 16-7 a favor de los Monster, siendo cinco de los puntos de Portillo.
En el segundo cuarto SIH reaccionó tirando de garra en la pintura y consiguió numerosos rebotes ofensivos que fueron claves para acabar ganando este periodo, donde los protagonistas fueron Foro, Efrén y González, aunque al llegar al ecuador del choque seguimos estando siete puntos por debajo.
Pero las esperanzas es esfumaron en el tercero, que recordó una de esas horribles pájaras que nos daban hace años tras el descanso. Salvo tres solitarias canastas de González, Ortiz y Portillo, parecía que los Monster lo metían todo y desde todas partes: triples, tiros de dos, tiros libres, rebotes… un desastre que acabó con las aspiraciones de SIH.
El último cuarto, en el lógicamente los Monster rebajaron las revoluciones para calmar el partido y amarrar el resultado, acabó en tablas. Pese a los esfuerzos de Ortiz, que estuvo inmenso y acabó siendo el máximo anotador del encuentro, la debacle estaba consumada frente a un equipo que, si bien fue claramente superior, no se enfrentó a la mejor versión de SIH. La revancha promete ser un partido de gran intensidad y muy bonito de jugar, como lo fue éste, aunque el resultado final pueda llamar a engaño.
FICHA TÉCNICA:
Resultado final: Familia Monster 49 – SIH 29
Parciales: 16-7, 7-9, 18-6 y 8-7.
Anotadores: Ortiz (10), Portillo (7), González (7), Foro (2), Paco (2), Efrén (1).
Aforo: hasta la bandera de seguidores de SIH