Los Diferentes no fueron rival este domingo para la escuadra
naranja de SIH que, cual implacable martillo pilón, acabó con machacona
contundencia con las esperanzas del rival, que por ceder acabó cediendo incluso
sus colores para permitir que los eclesiásticos, pese a jugar como visitantes,
lucieran su ya legendaria elástica titular.
Comandados por un Ulises excelso y un Porti en plena forma
desde la línea de 3, los hombres de SIH solo permitieron a Los Diferentes un
resquicio de esperanza en el primer cuarto, cuando la defensa aún no estaba del
todo engrasada, lo que les permitió llegar al final del periodo inicial con una
pírrica ventaja de un punto, muy meritoria por cierto dado el acierto tanto de
Ulises como de Juan, quien por cierto cosechó puntos como se cosechan tomates
en Almería, a tutiplén.
El apabullante parcial de 3-12 del segundo cuarto dio a los
eclesiásticos una cómoda ventaja que esta vez, afortunadamente, no se tradujo
en una relajación de las costumbres, de forma los hombres de naranja siguieron
machacando el aro rival con decisión y sin el menor asomo de piedad, bien
sustentados abajo, por Foro, Efrén y González, en el que por cierto fue su
partido de debut en esta temporada.
La garra en ataque de Tino, los brazos interminables de
Mínguez y el estilete volador de Álvaro, que demostró cómo un pívot puede
surcar los aires cual albatros en busca del aro rival, y horadando la red con
potencia y creando terror en las huestes rivales, completaron el cuadro de un
equipo ambicioso, decidido y en plena forma que aún puede aspirar a todo esta
temporada sobre todo si, como ocurrió este domingo, sigue contando con la pasión que su afición le transmite desde las gradas.
FICHA TÉCNICA
Resultado final: Los Diferentes 21 – SIH 46
Resultados parciales: 8-7, 3-12, 3-16 y 7-10.
Jugaron por SIH: Ulises (10), Juan (13), Foro, Porti (15),
Mínguez, Tino, González (3), Álvaro (5) y Efrén.
El Míster tuvo que ausentarse para recibir un merecido homenaje en el WiZink a la misma hora.
Por Uli
España no pacta porque no sabe. Ni falta que hace. ¿Fiesta de la
democracia? Mis cojones. En la jornada electoral se impuso la
aristocracia, la ley de los mejores, los líderes de la liga municipal en
su grupo, la dictadura de SIH. En el 10 de noviembre de 2019 cuando,
una vez más, los españoles estaban llamados a votar, lo único
democrático que hubo fue el reparto de la anotación eclesiástica, coral
como el futuro consejo de ministros. Aquí sí hay un gobierno.
Fue,
en realidad, una jornada histórica entre muchas incertidumbres, como el
inexplicable secuestro de Álvaro en el trastero. Pronto se vio una
verdad tan real y tan sólida como los dos triples de Guillermo que
abrieron el marcador. A DJ Voron, sobremarcado el resto del partido, le
siguió rápidamente Juan de la Cruz con otro triple y canasta que hacían
un 11 a 0 de mayoría absoluta. Los eclesiásticos, con Portillo en el
banquillo como manda el Constitucional, fijaron posiciones.
Con
semejante firmeza (16 a 4 en el primer cuarto) y el equipo rival
difundiendo "fake news" arbitrales como vulgar cuartel de Girautas, SIH
hizo historia. Anoten esto en sus diarios: el primer cuarto se sellaba
con tres tiros libres (¡tres!) anotados consecutivamente y con algo de
desgana por David Ortiz, que sellaron el parcial. Tras mover el
banquillo, en un segundo cuarto que buscaba pactos de estado incluso con
los radicales (pues ellos buscaban diálogo en su desesperación), el
descanso se alcanzó con victoria el en parcial, 14 a 28, y una certeza:
con el independentismo, no.
Y así fue, con la
Constitución en la mano, que es parecida al tablero donde se aseguran
los tiros, que SIH empezó a repartir cargos de gobierno. Ricardo anotó a
tabla según la ley. Ahí está el ministro de interior, el Richal, o un
gordo que por fin mete puntos en la zona, según se mire. Foro, flamante
ministro de Educación, puso en guardia a padres y profesores que
respondieron como un Ampa de colegio concertado. Juan y David hacían
canastas fáciles aunque otra cosa es qué clase de padres son. El enano
repartió algunas asistencias y desde ya opta a la cartera de Ciencia y
Tecnología. Y en todo Ejecutivo hace falta un ministro de Hacienda, uno
que hace caja siempre, que puntúa incluso cuando no entran: ese es J. J.
Portillo, un killer implacable que no descansa y que reclama a la mesa
sus dos puntitos si un fulano toca el tablero... Aaaaaaaaro.
El
ministerio de Defensa será coral, pero siempre bajo las órdenes de
Efren Bautista (cuatro faltas) y "Estopa" Señor 11, monsieur Da Silva,
un tío con tabaco pa regalar. Vaya defensa del rebote y saltó la noticia
al terminar: puede haber fecha para la comida de Navidad. 12 de enero,
partido contra Arabescos y después homenaje. No se descarta llegar
ebrios todos al Estudiantes - Real Madrid. Afinen las agendas y España
que vote lo que quiera. Partidazo de equipo y victoria al bolsillo.
P. D. : todo esto sucedió en el cumpleaños de nuestro entrenador y guía espiritual, Andrés Muñiz. Por muchos años más!
SIH 60 - Electeoduendes 31
Guillermo
(10), Juan De la Cruz (12), Uli (11), Ricardo (11), Porti (8), Foro
(2), Ortiz (6), Mínguez (1), Efrén, Tino, y Juancar.
La historia (y en particular la historia de España) está llena de ejemplos de heroísmo y tenaz resistencia de pequeños y diezmados contingentes contra fuerzas más modernas, numerosas y pertrechadas. Los españoles que resistieron con dos cojones y poca cosa más en escenarios como el sitio de Baler, en Filipinas, o en la Batalla de las Colinas de San Juan, en Cuba, donde unos 300 individuos aguantaron las acometidas 20.000 estadounideses bien armados, demostraron hasta dónde llegan los arrestos del furor patrio cuando las circunstancias son las adecuadas. Por desgracia, esos episodios, dignos de toda gloria, acabaron el derrota, porque al final la realidad se impone, el heroísmo poco puede hacer cuando la desproporción de medios es tan inmensa.
Salvando todas las distancias y expresando, en primer lugar todo el respeto por aquellos de nuestros antepasados que se dejaron la vida por España, hay que reconocer que algunos de sus genes siguen vivos en el genoma de sus descendientes y que, en ocasiones, aunque hablemos de simple deporte municipal, salen a relucir.
En efecto algunos de esos "genes de los cojones" tomaron al asalto el domingo las almas y los cuerpos de los jugadores de SIH que, cual españoles en un calvero aislado y rodeados de las más numerosas y jóvenes huestes de Impresentables no sólo supieron resistir, sino también ganar a un equipo que, a priori, debía haber controlado el choque con comodidad.
Diezmados por las lesiones y maltratados por los trasnoches, los hombres de SIH, animados por su infatigable afición, supieron una vez más sobreponerse a la adversidad para infligir una dura y bella derrota a unos Impresentables que, por momentos, no sabían por dónde les venían.
Con Juancar el Maestro diseñando la estrategia desde el banco, Ulises y Ortiz manejando el equipo, Guille machacando el aro contrario y las espaldas bien cubiertas por Foro, Juan y un redivivo González, el equipo supo estar a la altura de las circunstancias para, partiendo de una defensa sólida frente a un rival duro en el contacto en la pintura, acabar la temporada con una victoria que sabe a gloria.
FICHA TÉCNICA:
Resultado final: Impresentables 31-SIH 39
Parciales: 5-10, 11-6, 10-11 y 5-12
Jugaron por SIH: Ortiz (10, Guille (9), Juan (8), Ulises (5), González (4), Foro (3) y Juancar.
El Cid Sáez, perfilándose en el Samaranch con las primeras luces. / Foto: Brocken Inaglory
Por David Ortiz
Comenzó la jornada la noche antes del partido cuando, por
los medios oficiales, recibimos inquietantes mensajes de algunos de los
miembros más destacados de la franquicia. El habitual recogimiento previo a los
días de partido de los jugadores naranja se vio truncado, por circunstancias
que no vienen al caso, y nos hizo prever otra jornada histórica del baloncesto
municipal. Las sospechas fueron confirmadas cuando, a cinco minutos del
comienzo del partido, al menos diez aguerridos arabescos hacían las conocidas
como “ruedas de calentamiento”
(técnica ignota para los jugadores de SIH) mientras los cuatro jugadores eclesiásticos presentes
departían despreocupadamente entre ellos sobre la levedad del ser y sus
circunstancias.
A las bajas médicas, viajes y los efectos dañinos de las malas compañías
nocturnas se unió también la ausencia del Míster que, acosado por los rumores
que le sitúan como candidato de Vox a la alcaldía de Madrid, decidió mantenerse
fuera de los focos en esta fría mañana. Las más que meritorias apariciones en
el último momento de Mínguez y un fantasmagórico Guille colmaron la pista del
Samaranch de un aroma a épica que no desaparecería hasta bien entrada la
mañana.
Trascurrió el primer cuarto sin gran novedad, entre
bostezos, con los dos rivales midiendo sus aparentes escasas fuerzas. Dos abajo
los de SIH y todo por decidir. El segundo cuarto, en apariencia anodino, fue el
comienzo del fin para los numerosos Arabescos. Los valientes jugadores naranjas
terminaron dos arriba el período, con escasas faltas, aireados y con los
cuerpos y las mentes algo más desentumecidos, el desenlace final de la
contienda ya estaba escrito.
Al inicio del tercer cuarto sonó el despertador. Conjurados
los jugadores eclesiásticos para rubricar una nueva hazaña, desplegaron un
recital de juego en defensa y en ataque que desbordó por completo al equipo
rival. Contradiciendo los más básicos conocimientos biológicos y médicos y
lejos de que el previsible cansancio les hiciera mella, el juego naranja no
dejó de mejorar: triples, contraataques, tiros de campo, defensa… Salvo el ya
habitual desacierto en el tiro libre, no hubo grieta por la que Arabescos
pudiese erosionar la avalancha que se les venía encima. Seis arriba al final
del período y más y mejor de lo mismo en el cuarto, hasta un total de 14 puntos
de diferencia a la finalización del partido.
Especialmente reseñable la actuación de Guillermo Sáez que,
a pesar de su estado de confusión y unas cifras algo inferiores a las
habituales, sirvió de guía para el resto de jugadores de SIH que, inflamados
por su ejemplo, le siguieron cual Cid atado a su caballo a la que podemos calificar,
sin miedo a exagerar, como una nueva gesta de la escuadra naranja.
En SIH aman la naturaleza. El club eclesial
abraza árboles de madrugada y no siempre es por capricho ni por
equilibrio. Fuman cogollos pero no es por vicio (pues apenas tienen
contacto con los estupefacientes), sino por degustar
los perfúmenes de la botánica que también, por qué no, sirven para
aliñar un gintonic. Nunca verán a un naranja pisotear por descuido un
campo de flores. Si sucediera es porque habían de ser malas hierbas.
Porque el equipo de ligas municipales más en forma
del momento cuida el jardín del Samaranch y, en todo caso, poda y
desmocha.
Así que, en la primera jornada de la
segunda vuelta del campeonato, hicieron caso a las demandas del pívot
lesionado Álvaro Romero en un mensaje en redes: los de SIH repartieron
abono y le dieron un agua a unos rivales que lo agradecerán
para florecer cuando hayan comprendido el aluvión de juego que se les
vino encima. Los Villaverde Glober Flowers vivieron para ver el
descanso, pero nada pudieron hacer ante el juego coral de los naranjas.
Y eso que, en el primer cuarto, los rosados
pimpollos aguantaron el tirón con 13 puntos frente a los 17 de los
visitantes, conseguidos en buena parte a un ritmo de contraataque de
Juan de la Cruz quien, a sus, ejem, 45 palos o
así, dejaba atrás a todos los jóvenes rivales. Cómo está el alero. Al
descanso, un resultado algo más amplio daba cierta tranquilidad a SIH:
19 a 34 para los nuevos aspirantes a todo en la Liga. Pero no hay que
confiarse, que los precedentes dicen que los
muchachos de SIH pueden desmoronarse en cualquier momento. Este equipo
puede derrotar a los dos primeros de la clasificación y después ahogarse
en la orilla del colista.
Así que salieron concentrados. El tercer
parcial fue el de mejor juego, una sinfonía de movimiento de balón entre
postes, cortes de los aleros y rebote defensivo que dejó a Girasol,
Gladiolo y compañía en unos otoñales 7 puntos.
El último cuarto fue destacable por el dos de dos (cien por cien,
repito, cien por cien) de Carlos Mínguez, hijo de Mingo, y por el triple
sobre la bocina de David Ortiz que anticipó a un aperitivo primaveral
en pleno enero. Según parece, los resultados sonríen
a SIH, que aspira a todo este año, y es noticia. Tres victorias
seguidas convierten presentan 2019 como un año en el que los naranjas
pueden seguir haciendo lo que les gusta: dar agua y abono.
Una vez más, lo volvió a hacer. Emulando a célebres nombres del gatillo fácil, como Dillinger o Francis Franco, a horas intempestivas, un frío del carajo y una plantilla bajo mínimos, José Joaquín 'Metralleta' Portillo demostró por qué, grito de la selva mediante, es el artillero exterior más temido de las ligas municipales. A muñeca engrasada, mente fría y boca caliente no le gana nadie, y todos le temen más allá de la fatídica linde de los 6,25.
Cinco triples, cinco, clavó 'Metralleta' Portillo en el último partido contra los Electroduentes, un encuentro de igual a igual, de esos de toma y daca, en el que la fortuna no acompañó al final a los hombres de SIH, que firmaron un gran partido en cualquier caso, guiados por la batuta de otro de los más ilustres eclesiásticos, el gran Uli, que en las peores circunstancias posibles desplegó no obstante todo su amplio repertorio para demostrar, de nuevo, por qué es uno de los grandes de estas ligas.
Pese a estar prácticamente huérfanos de afición, y faltos también de muchas de sus figuras, los hombres de SIH jugaron a lo grande, sobre la base de una defensa férrea, activa y atenta, y mantuvieron el tipo incluso el tercer cuarto, el tiempo maldito para los naranjitos, donde tantos partidos se han perdido. Además, el del pasado domingo fue uno de los pocos encuentros, sino el único, en el que anotaron todos los que salieron a la cancha.
Como ocurre en los grandes partidos, todos jugaron, y todos jugaron bien, empezando por el Juancar El Maestro, que abrió la lata en el arranque del encuentro con un casi triple, pasando por Foro, imprescindible en este equipo y triplista además en esta ocasión, Mínguez, el de los brazos infinitos, e incluso González, que fue capaz incluso de meter algún tiro libre. ¿Y cómo olvidar al míster Muñiz? ¿El hombre en cuyos circuitos neuronales reside ADN del equipo? ¿El hombre que tuvo que plantear un partido con una plantilla corta y a horas indecentes? No hay palabras para describir la impecabilidad de sus esquemas tácticos, lo inmaculado de sus esquemas de pizarra, su plante de corte marcial en la banda, que inspira terror en los contrarios.
Al final, tras un partido de igual a igual sostenido por el martilleo continuo del aro contrario por parte de Uli y Porti se llegó a los últimos segundos del encuentro con una ventaja de tres puntos a favor de SIH a merced de un triple del segundo. Todo parecía a favor pero, por esta vez, la diosa Fortuna se puso a mirar para Cuenca y permitió no sólo que los Electroduendes replicaran con otro triple, que empataba el partido, sino que posteriormente forzaran una falta que se saldó un un tiro libre que, una vez convertido, se tradujo en una ventaja de un punto que, a falta de cinco segundos, se antojó insalvable para los de SIH. En fin, más se perdió en Cuba y volvimos cantando.
Hay victorias mediocres y derrotas dignas, gloriosas, tanto que no merecieron serlo. Es el caso del partido disputado este domingo frente al líder, Ubuntu, un auténtico lobo con piel de cordero que tiene por fauces las muñecas de sus buenos tiradores, tanto de tres como en la media distancia. Sin embargo, los hombres de SIH, realizando una de esas labores corales que tan buenos resultados dan, y que tan buen sabor de boca dejan, no pusieron las cosas nada fáciles a los líderes, cuajando un partido de igual a igual que, en otras circuntancias, hubiera podido convertirse en una victoria.
Bajo una (como siempre) impecable dirección técnica, los eclesiásticos apretaron desde el mismo inicio del partido, y pusieron pronto tierra de por medio gracias al acierto exterior de Porti, y a la contundencia bajo los aros de Álvaro, que firmó posiblemente su mejor partido de naranja. Lo hizo todo bien: defender, rebotear, moverse en la pintura, crear espacios, aprovechar los que había, forzar faltas, convertir dos más unos, e incluso, atención, meter tiros libres con solvencia, como si fuera fácil.
Este humilde cronista está seguro de que, en la jornada de ayer, nuestro pívot estaba tan sembrado que hubiera sido capaz de afrontar con garantías de éxito cualquier reto de la vida humana, como entonar un cuplé sin desentonar, hacer ajoaceite sólo con ajo y aceite sin que se le cortara, o estar sin consultar el móvil durante más de dos horas de forma ininterrumpida, por no hablar de otro tipo de proezas más propias de momentos de esparcimiento que no viene a cuento tratar aquí.
Álvaro y Porti, que también hizo un gran partido, pusieron por delante a SIH en el primer cuarto, aunque pronto los de Ubuntu, merced a su buena muñeca, remontaron y tomaron una ventaja que ya fue imposible superar en el resto del partido pese al empeño de los jugadores butaneros, y en especial de algunos como Moreno, que en el segundo cuarto se unió a los mencionados y empezó a hacer de las suyas, con triple incluido, para ganar el parcial y llegar al ecuador del choque con todo por decidir.
No obstante, a la reanudación no fue posible revertir la situación, y eso que Ortiz firmó una destacada actuación, al igual que Foro, mientras que Álvaro mantenía enhiesto el pendón de SIH y no decaía su furia bajo los aros. El furor, que fue mucho, no fue sufiente para que los hombres de SIH se llevaran el gato al agua, la doncella al tálamo ni el pan al huevo, que viene a ser lo mismo, y Ubuntu logró una victoria justa ante un rival que planteó batalla, como siempre.
FICHA TÉCNICA
Resultado final: SIH 33 - Ubuntu 45 Resultados parciales: 8-14, 11-9, 9-12 y 5-10. Jugaron por SIH: Álvaro (9), Porti (9), Moreno (8), Ortiz (5), Foro (2), Efrén, Juancar, González y García (míster).
No es ninguna novedad. Los más grandes del deporte, los mejores equipos,
los jugadores más sobresalientes, todos los que han sido capaces de
superar las limitaciones espacio-temporales de la época que les tocó
vivir para hacer resonar sus méritos en las décadas siguientes,
convirtiéndose en una icono para las nuevas generaciones, todos ellos,
en algún periodo de su exitosa carrera, han sufrido alguna mala racha.
Motivadas por causas que muchas veces no alcanzan a conocerse nunca,
las malas rachas amenazan con atenazar el genio deportivo, generando un
círculo vicioso de miedo que arrastra a entrenadores y jugadores, de
forma irremediable, a planteamientos conservadores y mediocres que, como
es lógico, derivan en nuevas derrotas que vuelven a atenazar los
ánimos, iniciando un peligroso descenso a los infiernos deportivos que
puede acabar con el equipo más pintado.
Ejemplos de malas rachas
en la historia del deporte hay muchos, pero en estas últimas semanas hay
dos que han asombrado al mundo entero: la de SIH y la del Real Madrid.
La diferencia es que, mientras que en el caso de SIH la racha ya es
historia, gracias a los desvelos, la capacidad creadora y la firme
resolución del cuerpo técnico, y en especial de nuestro sublime míster
Muñiz, cuya clarividencia ha sido capaz de dar de nuevo con las teclas
del éxito, en Chamartín su homólogo Zidane vive en un marasmo
interminable, y pese a sus esfuerzos parece incapaz de encontrar
soluciones para salir airoso de la amenaza de ruina que se cierne sobre
el equipo blanco.
Tanto en el caso de Zidane como en el de Muñiz
se ha descartado, con acierto, hacer nuevos fichajes y se ha considerado
que la solución tenía que llegar de los hombres de siempre, aquellos
que, codo con codo, han hecho grande al equipo. Hasta ahí bien. Pero el
caso es que mientras los naranjas han sido capaces de sacudirse los
miedos y dar un puñetazo sobre la mesa sobre la base de su poderío
físico y depurada técnica, los merengues siguen estancados fruto del
bloqueo de su entrenador. Por ello, este humilde cronista y
miembro de SIH se permite la libertad de invitar a Zidane a que, el día
que quiera, venga a uno de nuestros entrenamientos para adquirir las
claves necesarias para sacar a su equipo del abismo de los malos
resultados, claves de eficacia demostrada, como evidencia el resultado
del último partido frente a Un domingo cualquiera. Aunque puede que algo
reticente al principio por aquello de los colores de cada cual,
seguramente a nuestro Míster no le importaría concederle 10 minutos de
su tiempo al preparador francés para darle un par de claves con las que
salir adelante.
Acepte o no Zidane (y nuestro Míster, cuyo madridismo es dudoso) la
propuesta de este cronista, la realidad es que este domingo SIH dio una
lección magistral al mundo sobre cómo liberarse de las garras de una
mala racha. Capitaneados por el genio excelso de Uli, Portillo y Guille,
con la aportación sobresaliente del resto de la plantilla y cuerpo
técnico, SIH ganó a lo grande, por 56 a 32, a otro de los clásicos de la
liga, Un domingo cualquiera, equipo noble y digno rival.
SIH comenzó el encuentro a lo grande, como una apisonadora. Con Porti en estado de gracia y Guille y Ulises atacando el aro contrario en plan martillo pilón, el primer cuarto acabó con una ventaja de 9 puntos a favor de los eclesiásticos, que se llenaron de victoria ya desde el inicio y no dejaron a los adversarios acortar distancias.
Como ocurre siempre en los partidos grandes, anotaron muchos, y participaron todos; los pívots haciendo valer su poderío reboteador en ataque y defensa, los aleros, su rapidez de movimientos y capacidad de anticipación; los bases, su espléndida visión del juego, y el cuerpo técnico, su claridad de ideas y sentido de la anticipación. Pero, como ocurre siempre en las victorias, el factor clave fue una vez más la afición de SIH, infatigable a la hora de animar los aciertos y disimular los errores de los eclasiales y todo un látigo a la hora de castigar los oídos de los contrarios en cada ataque. Una vez más, muchas gracias, sois lo mejor de este equipo, aunque algunos, por una cuestión puramente generacional, no seais capaces aún de leer estas líneas.
Le pasó al
Real Madrid cuando celebró su Centenario, también al Atlético de Madrid
cuando quiso estrenar en la Champions su nuevo estadio de apellido mandarín, y ¿cómo
olvidar lo que le pasó a Joe Luis en el 36? Las derrotas siempre duelen, pero cuando coinciden con aniversarios, inauguraciones o acontecimientos especiales son aún más duras. Este domingo le tocó a SIH, otro de los
grandes del deporte, en este caso municipal, que en el primer encuentro de la temporada
en la que conmemora su 15 Aniversario en las ligas municipales luchó, sufrió y,
finalmente, perdió por 36 a 38 ante Usera Supersonics, un conjunto que no hizo honor a su
nombre en lo que a la rapidez de juego se refiere pero que supo superar a los
naranjas, que exhibieron un buen juego interior y una defensa efectiva, gracias a un muy buen
juego exterior y a una buena circulación de balón.
Empezar
ganando en el estreno de la 15ª temporada hubiera sido un buen arranque, y
hubiera hecho las delicias de la afición, pero es posible que una derrota
temprana sea más beneficiosa para llegar con opciones al final de la temporada
que una victoria temprana rodeada de autocomplacencia.
Hubo
derrota, una derrota no merecida si se quiere, pero los SIH, curtidos ya en mil
batallas, lucharon con arrojo hasta el último instante, pese a la
ausencia de varios de sus jugadores clave,
y tuvieron en sus manos la posibilidad de llevarse el partido con un triple postrero, cuando la
prórroga consumía ya sus últimos instantes. Fuertes en defensa y rebote, los
eclesiásticos adolecieron de falta de fluidez en juego exterior y de poca
puntería, si bien hay que tener en cuenta que, como es lógico al principio de
temporada, la maquinaria se está afinando todavía.
Como indicó
en la rueda de prensa posterior al partido el míster de SIH, “todos los
jugadores han luchado, si bien aún nos queda trabajo que hacer desde el área
técnica para mejorar el porcentaje de acierto desde la línea de tres, y para
lograr convertir en puntos nuestra ventaja bajo el aro en la zona de la pintura”.
En cuanto a
los jugadores, todos se dejaron la piel, si bien destacaron Juan, que fue el
terror de los de Usera al clavar 16 puntos, el siempre imparable Foro (alias
Foro), con 8 puntos, y Porti, que disputó el partido con toda la intensidad pese
a estar recuperándose de una grave lesión que lastró por momentos sus
legendarias dotes de artillero desde la línea de 6,25.
La afición,
como siempre, estuvo ahí, y eso es lo importante, qué coño, al igual que las
cervezas de después, pero ese es otro tema.
SIH sufrió el sábado su segunda derrota de la
temporada, en un partido que sería bueno olvidar cuanto antes y continuar
firmes, con la mirada al frente, en nuestro camino hacia no se sabe dónde.
He perdido el acta, pero si mi memoria no me
falla jugamos muy mal en los dos primeros cuartos y medio, en ataque y en
defensa. Fuimos a remolque hasta lograr una pequeña remontada, tras falta
antideportiva sobre Ulises, que ajustó el marcador a un 18-15. Entonces, durante
varios minutos, perdimos completamente la brújula y no sólo recibimos un 6-0,
sino que lanzamos unas piedras o lascas importantes contra el aro rival que no
tocaron casi nunca ni el aro. Total: 24-15, al descanso.
Los rivales, gente joven y canchera llamada
Camoes City Thunder, salieron todavía más enchufados en el tercer cuarto, lo
que se tradujo en un parcial de 17- 3 en contra. Un 41-18 mediado el periodo
que daba muy pocas esperanzas a los atléticos jugadores naranjas. Ellos
anotaban desde fuera y desde dentro, en un vendaval de buen juego que nos sacó
literalmente del partido porque nuestros tiros seguían siendo calabazas
enviadas sin rumbo al espacio.
En la fase final del partido mejoramos
bastante, robando balones y contratacando,con Ulises de finalizador brillante.
Conseguimos llegar al último minuto ‘sólo’ diez puntos abajo, con varios
triples seguidos de Portillo y Uli, y alguna jugada de mérito en el rebote
ofensivo de Tino. Pero no había tiempo para arreglar la cosa.
Nuevamente jugamos al final nuestros mejores
minutos, lo que debería llevarnos a pensar que a lo mejor tendríamos que hacer
las cosas al revés. Es decir, empezar como acabamos. Para ello, propongo que
empecemos a llamar cuarto cuarto al primer cuarto, tercero al segundo, tercero bis al tercero, y cuarto bis al
cuarto. Esta mentalización, si conseguimos sugestionarnos, mejoraría mucho
nuestro juego. No sé que opináis. ¡Viva España¡ ¡Animo¡
Resultado: SIH 41- Camoes 52.
Anotadores (más o menos): Ulises 22, Portillo
9, Foro 5, Tino 3, y Ortiz 2. También jugaron Moreno y González (creo que no me
dejo a nadie).
P.D.; También podríamos comer los días de
partido doce uvas después de los cuartos, cómo se estila en Nochevieja.