Más allá de las individualidades, la fortaleza de un equipo de baloncesto reside en la unidad, la cohesión y el orden, pero sobre todo en el éxito que se tenga a la hora de traducir las aptitudes de cada jugador en una especie de talento colectivo. Eso es lo que ocurrió el pasado domingo en el Samaranch; SIH volvió a funcionar como un equipo y mantuvo controlado el partido de cabo a rabo, manejando su ventaja sin los nervios y locuras de otros años.
lunes, 15 de noviembre de 2010
TRABAJO COLECTIVO
Más allá de las individualidades, la fortaleza de un equipo de baloncesto reside en la unidad, la cohesión y el orden, pero sobre todo en el éxito que se tenga a la hora de traducir las aptitudes de cada jugador en una especie de talento colectivo. Eso es lo que ocurrió el pasado domingo en el Samaranch; SIH volvió a funcionar como un equipo y mantuvo controlado el partido de cabo a rabo, manejando su ventaja sin los nervios y locuras de otros años.
martes, 9 de noviembre de 2010
EL DESAYUNO DE ULISES
El universo del desayuno es rico y variopinto a lo largo y ancho de este mundo. Hay anglosajones que comen butifarras desnaturalizadas, beicon y huevos a la plancha sin gracia, hay mediterráneos que se decantan por los lácteos y el pan con mantequilla, y orientales que apuestan –digo yo– por el arroz blanco. Pero como ocurre en todo en la vida, hay individuos que, también en lo tocante a desayunos, se salen de la norma y tienen sus propias aficiones, al margen de los estereotipos e idiosincrasias de los pueblos. Yo conozco a uno. Se llaman Ulises y le gusta desayunarse equipos enteros de baloncesto, con banquillo y todo.
No sé si le sabría a mucho o a poco (creo que más bien lo segundo), pero lo cierto es que se desayunó a los de Loyola con soltura y presteza y tuvo, eso sí, el detalle de invitar a la fiesta al resto de comensales de SIH, empezando por Picos, otro gran comilón de jugadores contrarios, y acabando por Juanjo, que prefiere elegir qué pinchito llevarse a la boca para acabar con el más suculento entre los dientes. Todo el banquete, por supuesto, estuvo dirigido desde los fogones por nuestro gran chef, el Adriá de los banquillos, que ha logrado cocinar un equipo sólido, en su punto, en apenas dos partidos de liga. Esperemos que la salsa se mantenga consistente y no se corte en próximas citas.
El partido comenzó pronto, demasiado pronto, y SIH empezó con un empuje inusitado en otros tiempos a horas tan tempranas, mostrando una de sus mejores versiones atacantes, aunque en el patio de atrás los contrarios se hacían con más rebotes en ataque de los que se merecían, y hacían gala también de más acierto en el tiro de lo que después demostrarían en el resto del encuentro. En cualquier caso, el cuarto acabó con una cómoda ventaja de siete puntos, que fue reducida a cuatro por los de Loyola en el segundo, que se aprovecharon de la peor cara de SIH.
En el tercer cuarto, una vez solventados los problemas en defensa, el intercambio de puntos se mantuvo en términos de igualdad, gracias al fallo en los tiros libres de los de SIH, si bien la solidez de nuestro equipo ya anticipaba el resultado final, que se terminó de confirmar en el último periodo.
SIH, un equipo ya maduro que ya sabe mantener una ventaja sin que los nervios hagan mella en su nervio ganador, supo como invertir la tendencia negativa del tiro libre y anotó seis lanzamientos seguidos, una racha que le permitió llevarse finalmente el partido sin problemas ante un equipo que, según avanzaba el choque, se iba resintiendo cada vez más por su falta de forma física.
En definitiva, SIH se ha convertido en un equipo sólido, maduro, agresivo e imaginativo que este año aspira a todo, y al que le gustan, por cierto, los desayunos copiosos.
FICHA TÉCNICA
Resultado final: Loyola 35-SIH 42
Resultados parciales: 10-17, 5-8, 9-7 y 8-13.
Anotadores: Ulises (17), Picos (10), Portillo (4), González (4), Tino (3), Foro (2) y Juanjo (2).
martes, 19 de octubre de 2010
lunes, 18 de octubre de 2010
SIH GRAN RESERVA
Un equipo de baloncesto es como un buen vino, no se consigue a la primera. No sólo hay que contar con la mejor materia prima, también es necesario que unas sabias manos sepan combinar en sus proporciones adecuadas las distintas uvas, y esperar luego a que el tiempo haga su labor mientras el mosto va recogiendo los efluvios de Baco para convertirse en un gran caldo. Si además existe la suerte de que la añada fue excepcional, surgirá al cabo de los años un producto de calidad excepcional. Es el caso de SIH Gran Reserva.
No hubo ayer, como antaño, carreras precipitadas, gritos, nervios ni confusión, pese a los repetidos errores en el tiro. El partido contra Los Suaves se ganó como gana un buen vino el paladar y el olfato del entendido, con la tranquilidad de los grandes. Pese a empezar por detrás en el primer cuarto por 5-7, a nadie se le pasó por la cabeza la posibilidad de perder el encuentro.
En esta ocasión, el trío letal estuvo formado por Picos, como siempre imbatible en la pintura, Ulises Redivivo, que volvió a correr y hacer jugar al equipo dejando en evidencia el pobre fondo físico de Los Suaves (peor que el nuestro, que ya es decir), y Ortiz, inteligencia en movimiento.
Tras la pájara del primer cuarto, que en ningún momento inquietó al míster del chándal gris (vamos, como Mourinho pero en versión ochentera), la defensa empezó a funcionar como un candado perfecto y, con Ulises como dueño absoluto del balón, a Los Suaves sólo les quedó aguantar el chaparrón y tratar de negociar al menos una derrota honrosa, lo que consiguieron sólo a medias.
La segunda parte siguió el mismo guión, y los miembros de SIH caminaron seguros hacia la victoria, asegurada con una racha de siete puntos seguidos de Uli y decorada con una exhibición por parte de Picos y Porti, que más parecían de los Glober Trotters que de SIH cuando hicieron un alihoop precedido por un pase por la espalda. Baloncesto en estado puro, caldo viejo en odres nuevos, dinamita del basket distribuida en tres siglas que ya forman parte de la historia de tan noble deporte.
Resultado final: SIH 32- Los Suaves 19 (final). Cuartos: 5-7, 7-0, 10-3, 10-9.
Anotadores: Picos (11), Uli (10), Ortiz (4), Tino (3), Porti (2), González (2).
viernes, 15 de octubre de 2010
LA ARENGA DEL MAESTRO

Juancar, el Maestro.
jueves, 14 de octubre de 2010
¿Hola, qué tal?

A sugerencia de Tino, he cogido prestado su saludo favorito a Conchín Fernández, la optimista meteoróloga de TVE (en la foto), para titular el mensaje de inicio de la nueva temporada de SIH –la séptima ininterrumpida desde su fundación en 2003--. Sé que el equipo espera contestar a coro a Conchín al final de la liga, “Muy bien”, pero si antes no lucha cada partido como Belén Esteban por su hija Andreíta, caerá en el fondo de un pozo sin salida lleno hasta el borde de albóndigas secas de Sanz. Para salir con vida deberíamos comernos cada una de esas pequeñas bolitas cárnicas insalubres. ¿Acaso no sería mejor ganar la Liga y escapar a esta lamentable dieta de pseudoalbóndigas que el destino reserva a los jugadores asustadizos y cobardes? Pensarlo bien, amigos y compañeros. No quiero deciros nada más, salvo que una derrota contra Suaves nos colocaría con un cuarto de pie en el pozo (es un poco exagerado pero me han dicho los psicólogos del equipo que estos mensajes son buenos al principio).
Además, animo a todos a ir a los partidos aunque llevéis el último cubata escondido bajo el chándal, ya que, lo aviso, este puede ser nuestro año…o no.
VIVA SIH, ABAJO LA PSEUDO-ALBONDIGA ENANA Y SECA QUE SE CRIA EN LA ACERA DE ENFRENTE DEL SAMARANCH
Fdo: El nuevo entrenador de SIH (que es el de siempre pero más viejo y analítico)
jueves, 8 de abril de 2010
EL EQUIPO
Un homenaje al equipo. Los que no estaban ese día se sienten en el ambiente. El siguiente homenaje será a la afición, por supuesto.