martes, 8 de octubre de 2019

VICTORIA APACIBLE EN UNA MAÑANA SOLEADA



Cariñosa dedicatoria de la púgil Joana Pastrana, gran aficionada de SIH, por la victoria del domingo.
Por el Míster Muñiz

Victoria sin sobresaltos de SIH en la primera escaramuza de la nueva temporada de los Juegos Municipales. Ulises, físicamente como un toro y psíquicamente como un zorro, ejerció de principio a fin como inteligente mariscal de campo de las tropas naranjas y dirigió con sabiduría a un equipo que estuvo serio en defensa y veloz en el contraataque pese a la insultante juventud de los rivales, que no daban crédito a las carreras de sus veteranos oponentes, algunos de ellos de edad cercana a la de Massiel. El partido se resolvió en el tercer cuarto con un parcial de 11-0 de inicio. Así jugaron los eclesiásticos: 

PORTILLLO: La reina de los mares del triple en tantas ocasiones, esta vez se aplicó en defensa, robó con mano astuta varios balones y sirvió varias asistencias de lujo a sus compañeros. Después de unos diez intentos, metió la canasta de tres que dio la tranquilidad definitiva al equipo y la paz interior a sí mismo. Como siempre, fue titular. 

DAVID ORTIZ: Una vez más, el perro de presa más persistente de nuestra defensa. En ataque lanzó la suya, 'la de toda la vida', desde cuatro metros en paralelo a la línea de fondo, unas siete veces, pero falló tantas veces como acierta los jueves. Lo compensó con una elegante bandeja en contraataque haciendo la estrategia del Brujas para evitar el tapón de su jugador más alto. Titular, como siempre. 

ULISES: Desde la primera bandeja que abrió el marcador, se vio que estaba en una quinta dimensión respecto al resto de jugadores. Ningún defensor le vio. Hasta los tiros que no metía eran geniales. Solo tuvo un momento de ofuscación en el tercer cuarto en un momento en que, ante la lentitud del resto, se aceleró solo. Fue titular por primera vez en la temporada. 

FORO: El Abeto de Moratalaz dio otra jornada más consistencia a la defensa y criterio al ataque. Solo le pusieron un tapón. Fiable en el rebote, el tiro y el pase, se lanzó un ganchito de nueva creación muy celebrado. No para de innovar. Se fue corriendo sin despedirse a jugar a otro sitio. 

JUAN: El joven de los 48 años corrió más que todo el equipo rival junto. En esta ocasión solo culminó en canasta dos de los contraataques, pero con su sello de maestría inconfundible. Defendió abajo y arriba, siempre con fundamento. Un pilar.  

TINO: Rey del rebote defensivo, se gustó en ataque en una entrada de bailarina de la URSS marca de la casa y anotó los dos tiros que lanzó sin ayudarse del tablero. Solo protestó al árbitro tres o cuatro veces pero sin insultos. 

MÍNGUEZ: Fue el mejor anotador del equipo en la pintura, abastecido de certeras asistencias de los compañeros o de sus propios rebotes de ataque. Todo tiros extraños, como es habitual en él. Y eso que al principio, según confesión propia, el balón se le resbalaba. Colocó en tapón de la jornada. Está llamando con insistencia a las puertas de la titularidad. 

RESULTADO: SIH 55, AWESOMES 41 (13-6, 8-7, 23-13, 11-15)

Anotadores por SIH: Ulises (22 puntos), Portillo (5), Ortiz (2), Juan (5), Foro (6), Tino (4) y
Mínguez (10).

lunes, 20 de mayo de 2019

REESCRIBIENDO LA HISTORIA



La historia (y en particular la historia de España) está llena de ejemplos de heroísmo y tenaz resistencia de pequeños y diezmados contingentes contra fuerzas más modernas, numerosas y pertrechadas. Los españoles que resistieron con dos cojones y poca cosa más en escenarios como el sitio de Baler, en Filipinas, o en la Batalla de las Colinas de San Juan, en Cuba, donde unos 300 individuos aguantaron las acometidas 20.000 estadounideses bien armados, demostraron hasta dónde llegan los arrestos del furor patrio cuando las circunstancias son las adecuadas. Por desgracia, esos episodios, dignos de toda gloria, acabaron el derrota, porque al final la realidad se impone, el heroísmo poco puede hacer cuando la desproporción de medios es tan inmensa.

Salvando todas las distancias y expresando, en primer lugar todo el respeto por aquellos de nuestros antepasados que se dejaron la vida por España, hay que reconocer que algunos de sus genes siguen vivos en el genoma de sus descendientes y que, en ocasiones, aunque hablemos de simple deporte municipal, salen a relucir.

En efecto algunos de esos "genes de los cojones" tomaron al asalto el domingo las almas y los cuerpos de los jugadores de SIH que, cual españoles en un calvero aislado y rodeados de las más numerosas y jóvenes huestes de Impresentables no sólo supieron resistir, sino también ganar a un equipo que, a priori, debía haber controlado el choque con comodidad.

Diezmados por las lesiones y maltratados por los trasnoches, los hombres de SIH, animados por su infatigable afición, supieron una vez más sobreponerse a la adversidad para infligir una dura y bella derrota a unos Impresentables que, por momentos, no sabían por dónde les venían.

Con Juancar el Maestro diseñando la estrategia desde el banco, Ulises y Ortiz manejando el equipo, Guille machacando el aro contrario y las espaldas bien cubiertas por Foro, Juan y un redivivo González, el equipo supo estar a la altura de las circunstancias para, partiendo de una defensa sólida frente a un rival duro en el contacto en la pintura, acabar la temporada con una victoria que sabe a gloria.

FICHA TÉCNICA:

Resultado final: Impresentables 31-SIH 39
Parciales: 5-10, 11-6, 10-11 y 5-12
Jugaron por SIH: Ortiz (10, Guille (9), Juan (8), Ulises (5), González (4), Foro (3) y Juancar.

lunes, 25 de marzo de 2019

EL ATRIBUTO CELESTIAL


Ulises, levitando

Volvieron de SIH las armas
con gran estruendo a resonar
sobre el parqué del Samaranch
forjando un baloncesto sin igual.

Pero no siempre los hados del destino
se ponen del lado del esfuerzo sementino,
sino que a veces benefician al desatino
de quienes, con menos juego y estilo,
ven la contienda con ojos de zangolotino.

Bien es cierto, pardiez
que en SIH no abunda la sensatez
y que noches de gran borrachez
hacen cuerpos presos de languidez.

Pero con todo los de SIH lucharon bien
con Guille y Uli haciendo de sostén
metiendo canastas como tiros en la sién
y soltando toxinas 'pa' llenar un almacén

Abajo, el gran Foro y González redivivo
respondían al castigo como el bravo toro
que, ante la puya cruel, devuelve decoro
y, ante la afenta, muestra gesto indoloro

Ortiz, todo ritmo y gracejo
asombró al rival con su manejo
mientras Juan y Mínguez dejáronse el hollejo
cazando balones como sigue las faldas el viejo

A los mandos, Juancar el Maestro
sólido como el padrenuestro
que sucumbre al ardiente estro
cuando habita el banco nuestro

Y en la grada, como siempre, la afición
que volvió a sonar como un millón
llamando a la subversión
y a tirar abajo el pabellón.

Bienaventurado sea, pues, el equipo eclesial
que dispone ahora, en su porte santoral
de la maravillosa capacidad celestial
de ganar, o perder a voluntad,
y designar así al vencedor de esta competición sin igual.


RESULTADO FINAL: SIH 33- Impresentables 48


lunes, 11 de febrero de 2019

RIPIOS PARA UNA GESTA


El Juglar, sobre una ondina fluvial

Por el Juglar del Río Oja
 
Ocurre un domingo cualquiera
SIH lo ha convertido en ritual
Vencer sin importar el rival
Y celebrar con albóndigas a la jardinera

Con arbitraje de una amable señorita
Y otro inicio arrollador
De nuevo exhibieron pundonor
Las huestes cuya sangre naranja palpita

Para esto me quedaba en la cama
pensaba el noble rival
convertido su ataque en un secarral
donde no brotaba una triste rama

Y gobernaron los eclesiales sin compasión
que cosa de líder es ganar
pero también su majestuoso volar
similar al del presidencial avión

Se reclamaba una, grande y libre nuestra España
allá por la plaza de Colón
mientras canasta a canasta, tapón a tapón
entonaba SIH su propio himno con saña

Ya se fundieron las luces
de otra gesta matutina
que los rostros naranjas anima
y al rival hace caer de bruces

Hasta aquí llega mi jovial cantar
mojado en cerveza y euforia
que es la vida caprichosa noria
y SIH a lo más alto ha ido a parar.


RESULTADO FINAL: SIH, 49 – UN DOMINGO CUALQUIERA, 20.

Parciales: 14-3, 15-7, 7-8 y 13-2.

Jugaron por SIH: Uli (17), Juan (5), David (5), Guille (18), Foro (4), Tino, Mínguez y Juancar.



martes, 5 de febrero de 2019

EL CANTAR DE MÍO SÁEZ

El Cid Sáez, perfilándose en el Samaranch con las primeras luces. / Foto: Brocken Inaglory

Por David Ortiz


Comenzó la jornada la noche antes del partido cuando, por los medios oficiales, recibimos inquietantes mensajes de algunos de los miembros más destacados de la franquicia. El habitual recogimiento previo a los días de partido de los jugadores naranja se vio truncado, por circunstancias que no vienen al caso, y nos hizo prever otra jornada histórica del baloncesto municipal. Las sospechas fueron confirmadas cuando, a cinco minutos del comienzo del partido, al menos diez aguerridos arabescos hacían las conocidas comoruedas de calentamiento” (técnica ignota para los jugadores de SIH)  mientras los cuatro jugadores eclesiásticos presentes departían despreocupadamente entre ellos sobre la levedad del ser y sus circunstancias. 

A las bajas médicas, viajes y los efectos dañinos de las malas compañías nocturnas se unió también la ausencia del Míster que, acosado por los rumores que le sitúan como candidato de Vox a la alcaldía de Madrid, decidió mantenerse fuera de los focos en esta fría mañana. Las más que meritorias apariciones en el último momento de Mínguez y un fantasmagórico Guille colmaron la pista del Samaranch de un aroma a épica que no desaparecería hasta bien entrada la mañana.

Trascurrió el primer cuarto sin gran novedad, entre bostezos, con los dos rivales midiendo sus aparentes escasas fuerzas. Dos abajo los de SIH y todo por decidir. El segundo cuarto, en apariencia anodino, fue el comienzo del fin para los numerosos Arabescos. Los valientes jugadores naranjas terminaron dos arriba el período, con escasas faltas, aireados y con los cuerpos y las mentes algo más desentumecidos, el desenlace final de la contienda ya estaba escrito.

Al inicio del tercer cuarto sonó el despertador. Conjurados los jugadores eclesiásticos para rubricar una nueva hazaña, desplegaron un recital de juego en defensa y en ataque que desbordó por completo al equipo rival. Contradiciendo los más básicos conocimientos biológicos y médicos y lejos de que el previsible cansancio les hiciera mella, el juego naranja no dejó de mejorar: triples, contraataques, tiros de campo, defensa… Salvo el ya habitual desacierto en el tiro libre, no hubo grieta por la que Arabescos pudiese erosionar la avalancha que se les venía encima. Seis arriba al final del período y más y mejor de lo mismo en el cuarto, hasta un total de 14 puntos de diferencia a la finalización del partido.

Especialmente reseñable la actuación de Guillermo Sáez que, a pesar de su estado de confusión y unas cifras algo inferiores a las habituales, sirvió de guía para el resto de jugadores de SIH que, inflamados por su ejemplo, le siguieron cual Cid atado a su caballo a la que podemos calificar, sin miedo a exagerar, como una nueva gesta de la escuadra naranja.

Resultado final: SIH 57 – ARABESCOS 33
Parciales: 7 – 9 / 22 – 20 / 34 – 28 / 57 – 33
Jugaron por SIH: Ulises (23), Guillermo (13), Foro (5), Mínguez (2), Tino (1), Ortiz (13).

martes, 29 de enero de 2019

DAMOS AGUA Y ABONO



Por Ulises Fuente

En SIH aman la naturaleza. El club eclesial abraza árboles de madrugada y no siempre es por capricho ni por equilibrio. Fuman cogollos pero no es por vicio (pues apenas tienen contacto con los estupefacientes), sino por degustar los perfúmenes de la botánica que también, por qué no, sirven para aliñar un gintonic. Nunca verán a un naranja pisotear por descuido un campo de flores. Si sucediera es porque habían de ser malas hierbas. Porque el equipo de ligas municipales más en forma del momento cuida el jardín del Samaranch y, en todo caso, poda y desmocha.

Así que, en la primera jornada de la segunda vuelta del campeonato, hicieron caso a las demandas del pívot lesionado Álvaro Romero en un mensaje en redes: los de SIH repartieron abono y le dieron un agua a unos rivales que lo agradecerán para florecer cuando hayan comprendido el aluvión de juego que se les vino encima. Los Villaverde Glober Flowers vivieron para ver el descanso, pero nada pudieron hacer ante el juego coral de los naranjas.

Y eso que, en el primer cuarto, los rosados pimpollos aguantaron el tirón con 13 puntos frente a los 17 de los visitantes, conseguidos en buena parte a un ritmo de contraataque de Juan de la Cruz quien, a sus, ejem, 45 palos o así, dejaba atrás a todos los jóvenes rivales. Cómo está el alero. Al descanso, un resultado algo más amplio daba cierta tranquilidad a SIH: 19 a 34 para los nuevos aspirantes a todo en la Liga. Pero no hay que confiarse, que los precedentes dicen que los muchachos de SIH pueden desmoronarse en cualquier momento. Este equipo puede derrotar a los dos primeros de la clasificación y después ahogarse en la orilla del colista.

Así que salieron concentrados. El tercer parcial fue el de mejor juego, una sinfonía de movimiento de balón entre postes, cortes de los aleros y rebote defensivo que dejó a Girasol, Gladiolo y compañía en unos otoñales 7 puntos. El último cuarto fue destacable por el dos de dos (cien por cien, repito, cien por cien) de Carlos Mínguez, hijo de Mingo, y por el triple sobre la bocina de David Ortiz que anticipó a un aperitivo primaveral en pleno enero. Según parece, los resultados sonríen a SIH, que aspira a todo este año, y es noticia. Tres victorias seguidas convierten presentan 2019 como un año en el que los naranjas pueden seguir haciendo lo que les gusta: dar agua y abono.


Resultado final: SIH 61 – 38 VILLAVERDE GLOBER FLOWERS
Parciales: 17 – 13 / 17 – 6 / 11 – 7 / 16 - 12
Jugaron Por SIH: David Ortiz (10), Guillermo Sáez (17), Juan de la Cruz (15), Carlos Mínguez (4), Uli (15), Foro, Andrés Muñiz, Juancar.

domingo, 20 de enero de 2019

¡SIH TIRA LA BOTELLA Y ESTA SE QUEDA DE PIE!


Uli y Rubén, dos virtuosos.


Por Guillermo Sáez

La gripe. La resaca. Un rival poderoso e invicto después de siete jornadas.  Churruscantes uniformes diseñados para hacerle el amor a las mentes de los adversarios. Armas ya temibles por separado e imponentes en combinación. Dio igual. Nada pudo frenar el pasado domingo a los chicos de SIH.

Igual que parece imposible lanzar una botella y que esta caiga de pie sobre un servilletero, maravilloso arte que tiene como mayor maestro al pequeño Rubén,  el público congregado en el Samaranch barruntaba que los eclesiales no tendrían nada que hacer ante el líder. Pero no es producto del azar la egregia leyenda que acompaña desde hace más de tres lustros al equipo naranja. Es su sudor. Su entrega. Su compañerismo. Y por qué no decirlo, también su buen baloncesto.

El juego fluido manó a raudales de una fuente que parece inagotable desde el descanso del anterior partido ante Impresentables, víctimas de la mayor remontada en la historia de las ligas municipales,  y quedó el marcador regado de puntos y más puntos, desde el triple, de media distancia, incluso desde el tiro libre a pesar de un air ball que tan solo fue la graciosa peca en el rostro prístino de una victoria bellísima.

Ante un rival atónito, convertido en el rey que nota en la nunca el frío silbido de la guillotina, los revolucionarios naranjas dominaron la primera mitad y dieron el golpe de gracia en el tercer cuarto, un periodo otrora fatídico, pero convertido por arte de birlibirloque en un vergel donde el baloncesto conoció nuevas cimas, especialmente en defensa, para dejar en apenas cinco puntos al equipo más anotador de la competición.

Con 15 tantos de ventaja antes del último parcial, SIH controló el lógico arranque de orgullo del líder y aguantó con tan solo cinco jugadores disponibles tras una injusta eliminación. Pudieron ser cuatro por una falta de Álvaro que se fue el limbo. ¡Y qué! 2019 es el año de la escuadra naranja, que se ha ganado permiso para soñar tras firmar la mayor sorpresa de la liga.

¡Vuelen las botellas y caigan todas de pie! ¡Viva SIH!


RESULTADO FINAL: SIH, 53 – AITANA WARRIORS, 44.

Parciales: 17-15, 11-8, 15-5 y 10-16.

Jugaron por SIH: Uli (12), Juan (10), David, Guille (22), Álvaro (9) y Mínguez (2).


(Crónica dedicada Maese Glez, el de la jugada de alimenticio nombre, con la admiración de un discípulo que sueña con heredar aunque sea un pedacito de su pluma florida).