martes, 26 de febrero de 2013

LA CULPA ES DE ADA COLAU

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Ada Colau está detrás de todo. Siempre.
Otra derrota, esta vez contra Los Castaños. Se le puede echar la culpa al árbitro, aunque nuestra fijación con la actuación de los colegiados empiece a ser algo recurrente (y cansino) partido tras partido. Se puede atribuir la debacle al horario, aunque otros años jugar a las 9.00 horas era garantía de asistencia masiva a nuestra añorada cancha del Samaranch. Quizá perdimos porque algún miembro de SIH llegó borracho al partido. O puede que la culpa sea de Bárcenas, Urdangarín o de la misma Ada Colau, quién sabe.

El caso es que el pasado sábado apenas sumamos siete en Palos de la Frontera, contando con el míster y con Juancar, que casi está totalmente recuperado de su grave lesión. Pese a que era un partido más o menos asequible, el rival hizo patente desde el primer minuto nuestra falta de kilos en la pintura. Y es que fue cerca del aro donde los tres pívots de Los Castaños nos hicieron un roto considerable. Foro, González, Mínguez, Tino… ¡cuánto os echamos de menos!

Picos, el faro del equipo, la estrella de esta panda de mataos que es SIH, la tomó una vez más con el trencilla y fue expulsado mediado el tercer cuarto por cuatro faltas personales y una técnica por protestar. Un golpe psicológico que afectó al resto de eclesiásticos, que vieron cómo se les iba un partido que sólo perdían de uno al descanso (24-25). Hasta su expulsión, el genial y temperamental barbudo había metido nada menos que 10 puntos.

A partir de entonces, los naranjas iniciaron una cuesta abajo y sin frenos, pese a los intentos en vano de salvar los muebles de los Ortiz, Portillo, Moreno, Efrén y compañía, que llegaron siete abajo al último cuarto. En el tramo final, Los Castaños (a los que ganamos de 19 puntos en la primera vuelta) supieron mantener la ventaja e incluso incrementarla para vencernos finalmente de 10.

Resultado: SIH, 46 – Los Castaños, 56 (11-14, 24-25, 34-41, 46-56)
Por SIH jugaron: Moreno (12), Picos (10), Portillo (10), Ortiz (6), Juancar (4), Efrén (4) y Muñiz.
Eliminados: Picos por cinco faltas personales.
Público: asistió Goofy en su jaulita y sufrió mucho con nuestra derrota.

martes, 19 de febrero de 2013

PORTILLO, EL ZORRO DE LAVAPIÉS


Portillo, enorme desde la línea de tres.

El base dicta una clase magistral ante Jugoplástica y endereza la racha negativa del equipo naranja

El Atlético de Madrid tenía a Luis Aragonés, el ‘sabio de Hortaleza’; el Estudiantes, a Gonzalo Sagi-Vela, el ‘duende de Serrano’; los criminales en serie a Francisco García Escalero, el ‘mendigo asesino’. SIH tiene a Javier Portillo, el ‘zorro de Lavapiés’, quien dictó este sábado en el abollado parqué de las pistas de Arganzuela una clase magistral de baloncesto ofensivo, lanzando a los curas naranjas a romper la racha negativa de derrotas que acumulaban en la segunda vuelta del campeonato.

El base despistó a los contrarios con una incipiente barriga cervecera –sin duda, postiza-y les rompió la cintura con sus cambios de ritmo y su veloces entradas a canasta, acompañadas por triples marca de la casa, y culminadas con cuatro tiros libres sin fallo en el último cuarto que rubricaron la victoria. Total: 24 puntos, registro personal sólo superado este año por el mítico Ulises.

Espoleado por la presencia de una afición exigente –donde destacaba su hija, que según confesión del base le abronca si no gana--, Portillo dirigió al equipo en un partido muy igualado que no se decidió hasta los ocho minutos finales, cuando SIH consiguió un parcial de 17-3, que dio la vuelta al marcador cuando perdíamos de tres puntos y veíamos de nuevo el fantasma de la derrota entrar por la puerta de pabellón con una capa negra sucia y blandiendo una guadaña oxidada.

Pero el acierto del 6 naranja no fue la única clave. En algunos momentos, el equipo fue rocoso en defensa, y cerró bien el rebote. Picos mantuvo su habitual y eficaz guerra en la pintura, Moreno metió cuatro puntos decisivos para la escapada final (más un triple en los últimos segundos celebrado a lo Raul que levantó ampollas en los contrarios), y Tino logró sus legendarias canastas de sacacorchos entre una nube de contrarios.

Ortiz volvió a ser el mejor defensor del equipo, y mereció mejor suerte en sus entradas, mientras que Juan Carlos y Muñiz aportaron…su dilatada experiencia.

Como si fuese un combate de boxeo entre púgiles encajadores, el primer cuarto fue un intercambio de golpes que no decidió nada (14-12). Por Jugoplástica anotaron el 16
–otro gran tirador de falsa barriguita-- y el 32, que sostendrían a su equipo todo el partido, mientras que en SIH empezó el festival Portillo (7 puntos) con apoyo de Picos y Tino.

En el segundo cuarto, continuaron los puñetazos en los hígados, y se acabó con un 26-24 que dejaba todo por resolver. Portillo (otros 7 puntos) y Picos se repartieron toda la anotación.

El tercer tiempo Jugoplastica se acercó a un punto (34-33 para SIH), con sólo 8 puntos de los naranjas, que se repartieron Ortiz, Tino, Picos y Portillo. Moreno se reservaba para la traca final. En el inicio del último cuarto dejamos tirar cómodos a sus dos mejores jugadores, lo que nos costó un parcial de 6-2, y ponernos tres abajo (36-39) a falta de ocho minutos.

Un tiempo que se llama muerto dió extrañamente la vida a los eclesiásticos, ordenó sus cerebros y les dió el gas suficiente para volver al parqué con la idea clara de llevarse el partido, a base de garra defensiva y de la elección del tirador mejor situado para jugarse los tiros. Primero una canasta de Moreno tras rebote ofensivo, y después otra de Portillo, nos pusieron arriba (40-39), aunque los rivales volvían a empatar con un tiro libre.

Otro punto desde la personal de Tino, más canasta de la firma de Moreno (suspensión de cinco metros), fue el inicio de una racha de 10-0 que cerró el partido (50-40), al que sólo faltaba por nuestra parte el polémico triple del chorbo de Colmenar.

Ficha técnica:

SIH 53-Jugoplástica 42

Jugaron de naranja: Portillo (24 puntos), Picos (12), Moreno (7), Tino (6), Ortiz (4), Juan Carlos y Muñiz.

Hinchada numerosa en las gradas que llevó al equipo en volandas al triunfo.

lunes, 11 de febrero de 2013

LA LEYENDA DEL INNOMBRABLE

              Miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado muestran la máscara  encontrada a media mañana en la pista del Polideportivo Arganzuela

El regreso del Innombrable y el Espíritu de El Pardo condujeron a SIH a una honorable derrota ante las muy numerosas huestes del Camoes City Thunder (CCT)



Por Mínguez

Ya los prolegómenos del partido resultaron explicativos de las trayectorias de ambos equipos. En SIH se cruzaban whatsapps para comprobar que llegaban al mínimo de jugadores ante la inesperada baja de Portillo, lo que se logró. Antonio González, con sólo media hora de margen, se desplazó hasta la pista del Arganzuela, sobreponiéndose a su dolor de hombro: el Espíritu de El Pardo, seguramente el mismo que movió o dio fuerza a Tino y Juanjo para que superaran sus convalecencias y se atrevieran a jugar, el mismo que tras varias décadas de paz vigila ahora nuestros titubeantes pasos. Estos tres se unieron a Picos, Ortiz, Mínguez y Antonio Moreno, para formar un grupo de garantía, con la vigilancia del Innombrable en el banquillo.

Por su parte, el Camoes eran muchos, como trece, y perfectamente uniformados, en contraste con el pase de modelos de SIH, que hizo que González tuviera que jugar con la camiseta del revés y simulando un número 1 para no coincidir con el Innombrable, a su vez entallado en un diseño propio de Picos. Además, pese a versos sueltos como el teclista de Camela o un émulo de Jason Granger, eran jóvenes y musculados y se movían con el orden de una centuria romana, realizando rondas de entradas a canasta, de pase y tiros, ese tipo de alardes que los chicos de SIH observaban despreocupados botando el único balón con que contaban mientras charlaban de asuntos trascendentes. Y es que, advertidos ya de esas tretas por nuestro ausente y añorado entrenador, hace falta algo más que esos ronditos o ser líderes invictos para impresionar a SIH.

Nada más empezar el partido, los eclesiásticos se pusieron 6-0, con dos canastas de un arrollador Tino y otra de Ortiz. Mirando el contundente marcador, con la satisfacción prematura del deber cumplido ya en el minuto tres, SIH se relajó ofensivamente. El balón se movía bien en el exterior, por manos de los citados y de Antonio Moreno y luego Juanjo, con Picos como referente dentro y fuera de la zona y los hombres interiores demostrando gran movilidad, con continuos cortes y una encomiable lucha, pero de hecho sólo Picos anotaría un par de canastas más hasta el intermedio.

Se llegó 10-10 al final de primer cuarto, y perdiendo 23-16 al descanso, tras diecinueve minutos con dos canastas y algún tiro libre, y pese a ello las sensaciones eran buenas. A la espera de que un psicólogo encuentre otra explicación seguramente más atinada, habíamos arrastrado al equipo líder a donde queríamos: la lentitud, la pesadez… un ritmo de partido basado, en definitiva, en la falta del mismo, en una exhibición defensiva y de pocos puntos que habría emocionado a paladares delicados como el de Boza Maljkovic.

Tras el descanso no varió la tónica, con los eclesiásticos sufriendo cada punto y poniéndose Camoes con once de ventaja (27-16 y 29-18). Hacía falta un cambio, otra vuelta de tuerca que llegó desde el banquillo. Tras más de diez meses, El Innombrable salió a pista y el partido fue otro. Como si fuera un dron, sus movimientos resultaron indetectables para los hombres de azul y revolucionaron a SIH: la defensa seguía firme y el balón se movía con precisión, los lanzamientos entraban, los enfermos corrían y rebosaban energía -hasta el extremo de que Tino recorrió toda la pista para lograr una canasta con falta que subrayó con un puñetazo en la pared del recinto que hizo temblar sus cimientos-, y el Innombrable rubricó el pequeño milagro con una canasta marca de la casa desde cuatro metros. Ni siquiera la sangre derramada por Juanjo, que recibió un codazo que el árbitro arteramente interpretó como falta del de SIH, hizo flaquear los ánimos, llegando al final del tercer cuarto con empate a 29 pese a que David falló dos tiros libres con el tiempo cumplido.

Con los ánimos de SIH exacerbados, la plantilla de CTT aprovechó el último de los descansos para urdir una suerte de espiritismo socialdemócrata que surtió efecto. Nada más empezar el cuarto, Antonio Moreno puso por delante a los de naranja, que de nuevo anticipadamente dieron ahí por concluida su obra ofensiva. Excepto el propio Moreno, no volvieron a anotar una canasta hasta el último minuto del cuarto, en dos momentos que tuvieron su significado: Juanjo, en un tiro desde 5 metros, dejó al corajudo Antonio González como el único que, por exceso de fuerza, no anotó en el partido, y un último triple de Picos que relegó a Tino a segundo máximo anotador del equipo.

Visto con distancia, hay motivos para estar satisfechos o decepcionados, así que cada uno elija según el estado de ánimo: SIH perdió ante los líderes invictos del grupo, como se podía esperar, y hubo ratos que pareció que nunca volveríamos a anotar una canasta, pero lo cierto es que todo era felicidad tras el partido, proclamando que el juego de equipo y la imagen habían sido muy buenos; así lo corroboró un infiltrado rival en el vestuario, que tras asistir a nuestra exaltación desde la indiferencia de sus diez u once victorias seguidas, nos felicitó y luego identificó al equipo como “los del blog”, lo que hizo además con la alegría y el estupor de quien reconoce en Sol bajo un disfraz de Bob Esponja a Angelina Jolie: la fama no tiene fin.

La sensación de los que jugaron, insistimos, fue buena, como quedó constancia en las celebraciones post-partido, con sus cervezas y el imprescindible confeti. Allí, además de celebrar el regreso del Innombrable, también se perfiló una curiosa estrategia de futuro: defender fuerte y en ataque dar todos los balones posibles a Tino, incluso que sólo tire él, con el objetivo de que anote muchos puntos en la confianza de que otro jugador de SIH meterá uno más.

RESULTADO: SIH 39 - Camoes City Thunder 46 (10-10, 6-13, 13-6, 10-17)

Jugaron por SIH: Ortiz (4), Tino (12), Moreno (4), Picos (13), Minguez (2) –cinco inicial-, Juanjo (2), Innombrable (2), González (-).


(*) SIH quiere dedicar esta crónica a su Presidente de Honor Joseph Aloisius Ratzinger, faro, ejemplo y amigo.

domingo, 27 de enero de 2013

MURIÓ QUIQUE CAMOIRAS Y NOS REPUSIMOS

El gran Moreno, absorto en sus pensamientos tras un partido enorme.


Cinco aguerridos jugadores de SIH --más el presunto entrenador, con un dedo fuera de juego-- acudieron este sábado a las canchas de Arganzuela a medirse contra una decena de Texas. Tenían un gran tirador de media distancia (el número 10, 18 puntos) y un base rápido (el 4, 17 puntos).

Pero con un poco más de gasolina en forma de brazos y piernas del equipo hubiésemos planteado batalla hasta el final, ya que ellos nos remataron en el segundo tiempo cuando, por el cansancio, permitimos varios contraataques seguidos y perdimos la puntería en ataque. Por lo menos, mantuvimos el average --derrota por 56-45, y en la primera vuelta, victoria por 48-33--.

Ortiz, Portillo, Picos, Mínguez y Moreno merecen un monumento --uno pequeño--. De inicio, el árbitro había obligado a su fichaje en el mercado de invierno --un chico bajo pero ágil, que correteaba y andaba malencarado por todo el campo-- a quitarse una cinta roja que llevaba en el pelo, lo que retrasó unos minutos su incorporación.

Así, el partido comenzó con un 7-0 a nuestro favor. Los eclesiásticos cogíamos confianza, y movimos inteligentemente el balón en ataque, con varias puertas atrás culminadas por Moreno y Ortiz a pase de Portillo.

Pero al mismo tiempo atrás dejábamos jugar a su número 10, que parecía Brabender por su eficacia en la media distancia. El primer cuarto estuvo muy competido y acabó con un ajustado 17-15 a su favor.

El segundo acto seguimos en la brecha. Su ciclotímico número 4 encadenaba contragolpes y nos colaba un triple, pero Ortiz estuvo magnífico en el tiro. Al final, 28-24, y las espadas en todo lo alto.

Pero en el tercer cuarto acusamos el cansancio, y sufrimos al trencilla amigo de Foro, que volvió a liarla por su afición a no pitar nada de lo que pasa en las zonas. Tras recibir varios golpes, Picos reventó y golpeó ligeramente el balón contra la pared, lo que nos costó una técnica. Los rivales se fueron hasta de 15, aunque nosotros seguimos remando. Muñiz pudo encestar un triple para recortar, pero la canasta estaba mal colocada --según un dictamen pericial que obra en mi poder--.
El tercer cuarto no sé cómo acabó --estoy escribiendo en el trabajo--, pero en el cuarto volvimos a coger la senda del buen juego, desgraciadamente demasiado tarde.

Durante todo el partido estuvo brillante en ataque Moreno --máximo anotador, con 13 puntos--, a quien acompañaron en esa faceta Picos --12--, Ortiz --10--, y Portillo --8--. Mínguez metió 2, pero pudo irse con otros 10 si llegan a entrar varios tiros que hizo en buena posición.

Compañeros, sabemos que hay lesionados y que ir a jugar los sábados por la mañana es doloroso para según qué cuerpos. Pero hacer un esfuerzo, cabroncetes. Nos quedan varios partidos buenos, y estoy seguro de que ganaremos a alguno de los dos líderes del grupo. Lo veo. Nos repusimos a lo de Quique Camoiras, con más motivo lo haremos ahora.

¡¡Vivan los bocadillos de calamares grasientos¡¡

¡¡Viva Quique Camoiras¡¡

¡¡Abajo lo cósmico¡¡

martes, 22 de enero de 2013

LA FALTA DE PUNTERIA Y UNA ACTITUD DE PISAVERDES LASTRAN A SIH



Don  Pelayo no reconquistó España para que se dieran estos espectáculos

SIH cayó derrotado este sábado ante los Yurtim en un partido que se decidió en 4 minutos, los que tardaron los contrarios en colarnos tres triples sin oposición ni defensa ninguna por parte de los eclesiásticos naranjas. Los autores de semejante tropelía serán azotados en las nalgas hasta que sangren todo el mal que guardan en ellas –y no miro a nadie--. Nuestra falta de acierto en el tiro impidió que, posteriormente, cuando mejoramos (un poco) la defensa, pudiésemos remontar.

Se salvó de la quema Picos, que anotó 16 puntos pese a fallar más tiros libres de lo que en el ‘loco de Alcorcón’ es habitual, Moreno –con 9--, y Ortiz, que fue quien más luchó atrás. Tampoco Efrén anduvo mal, ni Foro el rato que estuvo. El resto, será golpeado en las costillas con unas varas de avellano de dos metros hasta que se arrepientan y se comprometan a no hacer el ridículo ningún día más en las canchas mientras vistan la sagrada y eclesiástica camiseta de SIH.

El árbitro contribuyó a convertir el partido en un auténtico coñazo, al pitar nada más y nada menos que 46 faltas –26 a nosotros y 20 a ellos--, por lo que el juego estuvo más tiempo parado que en marcha. Tres jugadores naranjas fueron expulsados por cinco faltas, Portillo, Ortiz y Picos.

El alto número de faltas pitadas benefició claramente a Yurtim, que metió 24 de 31 tiros libres lanzados, mientras que SIH coló sólo 8 de 28. En triples hubiésemos estados igualados si no nos hubiesen metido los tres primeros seguidos del partido, por culpa de algunos jugadores que serán arrastrados en pelotas por lagos helados de Escocia.

No hay mucho más que añadir a este penoso partido, salvo lo dicho: Pelayo no hizo la Reconquista para esto.

Viva España, Viva Pelayo.

El próximo sábado, a las 11.30, a resarcirnos ante Texas.

Resultado: SIH 42 Yurtim 61 (Parciales 11-21, 7-12, 8-12, 16-16)

Por SIH anotaron (aproximadamente, porque en el acta hay algún número que no sé leer):

Picos (16 puntos), Moreno (9), Foro (6), Ortiz (5), Portillo (3), Efren (2), y Tino (1). También jugó Mínguez, que será azotado con una zapatilla gigante de mujer por anotar cero puntos –este castigo se repetirá con los próximos jugadores que consigan esa hazaña--.



lunes, 14 de enero de 2013

PICOS INVENTA LA 'SUELO-CANASTA'

Portillo se sobrepone al Brugal y guía a SIH a una brillante victoria 


Picos y Foro, los dos pilares de SIH.


La vejez es dura. Pierdes pelo, crías canas, se te arruga la piel como una patata y te aparece un fideo flácido en la entrepierna. Pero los jóvenes hacen mal en fiarse de esos signos externos, como los veteranos regordetes de SIH se encargaron este sábado de recordar a los Capuchinos, unos muchachos de 20 años aunque varios de ellos con aspecto de 13. Después de ganar durante tres cuartos a los eclesiásticos, y cuando creían que ya tenían la victoria en la mano, apareció la mejor versión del equipo, con un magistral Portillo, que dejó a los voluntariosos chavales con el colacao en los labios.

Además, y tras la creación de la croqueta por Antonio González ( nombre tan mítico en los juegos municipales como Peret en la rumba catalana), SIH volvió a dar este sábado otro regalo a la competición con la invención por Picos de la ‘suelo-canasta’, suerte baloncestística en la que el jugador lanza el balón una vez que está tumbado en el parqué, tras caer entre varios contrarios, y por supuesto la mete. La innovación está al nivel de importancia del mate, el triple, la croqueta, las defensas mixtas, el alley-oop o una cheer-leader maciza.

En el partido nos costó entrar 36 minutos, salvo a Picos, que nos mantuvo en esos tres primeros cuartos. Habíamos llegado siete a jugar, dos de ellos –Portillo y Tino— aún entre vapores de Brugal. Enfrente, diez capuchinos con restos de colacao en la barbilla, perfectamente equipados de amarillo, con entrenador, fotógrafo y utillero, y realizando esas ruedas de calentamiento que tanto nos motivan.

El inicio fue al ralenti, salvo el caso de Picos, quien se pegó en la zona con chavales que podían ser sus hijos, y que le estuvieron dando leña todo el choque, con la permisividad de un árbitro que sólo pitó –es verdad que a los dos equipos con el mismo criterio—cuando un jugador le arrancaba la cabeza a otro (bueno, sólo cuando era de cuajo). Empate a 10 al final del primer cuarto, con 6 puntos del pívot alcorconero.

El segundo cuarto fue otro intercambio de golpes –de verdad--, sin que ningún equipo se distanciará del otro, gracias en nuestro caso a otros 7 puntos de Picos. 23-21 al descanso para ellos.

En el intermedio llegó Foro, que sería vital para dar oxígeno a SIH y que además aportaría 5 puntos en momentos clave del partido. El tercer cuarto fue enteramente para Capuchinos, que se fueron hasta de 9 puntos (34-25), con los eclesiásticos desconcertados y casi todos pensando que el partido se nos iba. Para mayor problema, el capitán Tino dejaba el choque al resentirse de una vieja lesión. Una canasta de Foro y un tiro libre de Ortiz adecentaban un poco el marcador para afrontar el último cuarto (34-28).

Pero entonces el escenario cambio de golpe. Portillo, hasta entonces perdido en el campo, comenzó a sudar efluvios con aroma a Brugal –según testigos presenciales—y junto a Ortiz, presionó hábilmente a los bases contrarios, robando balones y provocando pérdidas. Los dos primeros puntos del cuarto fueron los de la ‘suelo-canasta’ de Picos, y a continuación anotaron Moreno y Portillo, que con un 2+1 nos colocó por delante en el marcador, dominio que ya no cederíamos.

Estuvimos además inteligentes frente a la presion a la desesperada de los rivales, y Portillo, Moreno y Foro acrecentaron la ventaja con acierto desde el tiro libre. La cosa se cerró con un triple limpio del base lavapiesino celebrado con un sonoro ‘toma’ por él mismo y por Tino. Al final, 11 de ventaja a nuestro favor, al haber logrado un 19-2 en el último cuarto, y los eclesiásticos formando un corro de celebración como en las mejores ocasiones.

Bien es verdad que todo pudo ser distinto si Capuchinos no hubiese fallado 16 tiros libres a lo largo del partido (8 de ellos en el último cuarto), pero eso no pasó.

Para mojar la remontada, SIH cambió con buen criterio de bar, donde fueron tratados a cuerpo de rey tras ser reconocidos como los amigos del inventor de la ‘suelo-canasta’.

VIVA LA SUELO-CANASTA, VIVA ESPAÑA

Resultado: SIH 47-Capuchinos 36 (10-10, 11-13, 7-11, 19-2)

Jugaron por SIH: Ortiz (3 puntos), Portillo (9), Moreno (5), Tino (2) y Picos (19) –cinco inicial— Mínguez (4), Foro (5) y Muñiz.

lunes, 17 de diciembre de 2012

CAMPO ABONADO


Hay partidos que nacen viciados. Eso pasó en las canchas de Palos de la Frontera el pasado sábado, cuando siete héroes de SIH se pegaron un buen madrugón para jugar su séptimo partido de esta temporada. Entre los que acudieron no había ningún base, así que durante todo el partido esa función se la fueron turnando entre Tino, Picos, Moreno y alguno que pasaba por ahí.

Pero si algo marcó el encuentro antes del pitido inicial fue el bañador de flores con el que jugó el base del otro equipo. Eso descolocó sobremanera a todos los jugadores eclesiásticos, hasta el punto de que la primera canasta del equipo, obra de Picos, no llegó hasta el minuto 6 del partido. La empanada de SIH por culpa del bañador del base contrario hizo que este primer cuarto se saldara con un escaso 10-8 a nuestro favor.

Sin embargo, el equipo dirigido en la distancia por Muñiz se sobrepuso al ridículo inicial y se cascó un parcial de 16-4 en el segundo cuarto con un festival de Tino, que anotó sus nueve puntazos en este periodo. Le ayudaron Moreno, con un triple y una canasta, y otra de dos de Picos, que llevó magistralmente la batuta del equipo y dejó para otra ocasión su enorme capacidad anotadora. Enfrente, los Kartoflen apenas podían frenar el ímpetu de SIH, mientras que la gran defensa de los naranjas (Mínguez se hinchó a poner tapones) les obligaba a jugarse triples sin parar. La mayoría de sus lanzamientos más allá de 6,25 no tocaron ni aro.

La segunda mitad del partido fue un puro trámite y SIH aprovechó su mejor condición física (seguramente será el único partido del año en que podamos decir esto) para darle un poco de alegría al encuentro y echarse unas carreritas por el parqué a lo Juanjo San Miguel. Así llegaron algunas de las canastas de este tercer cuarto, en el que los naranjas endosaron otro parcial de escándalo (11-2) con una gran actuación individual de Foro y sin la participación de Tino, que sufrió una lesión muscular que le dejó sin jugar el resto del partido. El doctor del equipo confirmó tras el encuentro que el de Lavapiés estará listo sin problemas para el duelo del 12 de enero contra Capuchinos.

Tras el trabajo bien hecho, en el último cuarto llegó la relajación. Pero la diferencia en el marcador era tan abismal que ni un milagro habría logrado dar la vuelta al tanteo. Así que el 9-7 con el que los Kartoflen ganaron este cuarto no les sirvió nada más que para maquillar el resultado. El trabajo ya estaba hecho y el campo, abonado. Solo un huracán habría estropeado la cosecha.

Resultado final: Kartoflen, 23 – SIH, 44
Por SIH jugaron: Foro (10), Tino (9), Moreno (9), Picos (8), Mínguez (6), Paco (2) y Efrén.
Tanteo por cuartos: 8-10; 12-26; 14-37; 23-44.